El Instituto Tavistock

Un querido amigo me mandó uno de esos enlaces de Internet, que acaban en un artículo interesante. Y aunque no es mi costumbre, bien por la palabra que aparecía, Tavistock, o porque acababa de ver un rato al bueno de Iker Jiménez, decidí tirar adelante a ver que daba de si la cosa.http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_tavistock06.htm
A mí estas historias conspiranoicas, me encantan, porque uno no sabe si creérselas o no. Como los versitos aquellos:
“Ni contigo ni sin ti
Tienen mis males remedio
Contigo porque me matas
Sin ti porque yo me muero”
Que si te quedas sin la cosa de las corporaciones oscuras, de los gobiernos mundiales en la sombra, de los contubernios judeo-masónicos, y cosas por el estilo, la vida es de lo más aburrida.
Así que de entrada vaya mi agradecimiento a mi amigo que volvió a ponerme delante de las narices el tema Tavistock, del que por supuesto no voy a decir una palabra, aunque pasaré el enlace para los curiosos.
Realmente, sin los foros de Davos, el Club de Roma, la Trilateral, el Club Bildemberg, la Orden de Malta, los Illuminati….esta vida sería de lo más sosa, es más al pobre James Bond, se le quitaría el curro, y pasaría a prejubilado, que la tal Spectra siempre me ha parecido un compendio de todas estas magníficas organizaciones, tan preocupadas por el futuro de la Humanidad, por su progreso, que siempre es algo de agradecer.
En algunas ocasiones, y ciertamente en tono distinto, ya me he referido a alguno de estos grupos, concretamente los que se ciñen más a los aspectos macroeconómicos o de geoestrategia, que me hacen mucha más gracia.
Además, como la información que manejo, parece que es la que ha decidido el Instituto Tavistock, por mucho que yo diga, o deje de decir, nunca sabré de lo que estoy hablando, ya que lo que me llega es simplemente humo elaborado. Pero es de lo más divertido.
Y ahí estamos ya donde yo quería, que sin estos poderes en la sombra, sin estos movimientos de control del mundo a través de la manipulación mental de las masas, de la selección detallada de dirigentes para fines que se nos escapan, estaríamos aún mirando al chamán de nuestra tribu, para poder inferir nuestro futuro en función de cómo se hubiera puesto el abrigo de plumas de ave exótica.
Visto lo visto durante este inicio de siglo, parece que la cosa se les ha ido un poquito de las manos, o al menos, yo, que no entiendo nada, así lo veo.
Comparado con el siglo pasado, las guerras hoy son de bajo nivel..…
(ya, para los que la sufren son del más alto, pero eso es otra historia). Sin embargo las guerras no han parado, y consiguen que los ricachones de occidente (me refiero a nuestra puteada clase media, que somos ricachones comparados con los pobres de verdad) estén apechuscados por si se forma una barricada en el metro de Oxford Street, de South Park, o de Sol, que con la cantidad que hay de malotes con ganas de liarla en cualquier momento, te descuidas y ponen un petardo, o sacan los cuchillos gurkas y se te puede caer al suelo la botella de Hine de cuarenta años que has comprado, y eso sí que no lo puedes permitir.
Estos tavistockianos, como buena organización dedicada al control mental de las masas y al conductivismo, saben perfectamente por donde nos llevan, y de entrada nos llevan con el testuz humillado, y los ojos fijos en nuestro dispositivo móvil, que no es poco, ya que a cambio nos ofrecen la felicidad de la oveja….solo a algunos, que los presupuestos dan de sí lo que dan, y no llegan para toda la Humanidad. Por el momento parece que llega solo al primer mundo, pero todo se andará.
Cuando los colaboradores de Iker Jiménez sacan el tema, me hago sopas en el sofá, porque uno no sabe si esas confidencias que te pasan no son parte de la manipulación mental diseñada en las campiñas británicas, en el “country side” que ellos dicen tan pagados de sí mismos. A lo mejor si, a lo mejor no. Porque ¿quién está a salvo de esa manipulación global?…¿quién?, Y obviamente, el manipulado no se cosca de la manipulación, que entonces la cosa no tiene gracia.
Y quienes me gobiernan…¿Son fruto de esa manipulación?, ¿son gente seleccionada para que una vez elegidos democráticamente puedan implantar las consignas y los protocolos de las sociedades secretas?.
Yo no lo sé, posiblemente sí, y es mi forma de hacer feliz a Iker, pero llevan unas temporadas, que desde la ignorancia que constituye mi esencia, me parece que no dan una…o las dan todas.
Si de esa manipulación mental han salido pollos como la mayoría de los componentes de nuestros gobiernos de las tres o cuatro últimas décadas, o como los que rigen los destinos de la Pérfida Albión (los últimos son de traca), o ese magnífico Sarkocy, o el salido Hollande, que le van las faldas más que a un político una tiza….
Y si cruzo el Charco, y veo el tupé del nuevo inquilino de la Casa Blanca, me doy cuenta que no entiendo nada. No entiendo los objetivos de estas organizaciones, cosa que por otra parte suena razonable, que son secretas y mueven los hilos del poder oculto de este mundo traidor.
Creo que les voy a pedir a mis amigos transhumanistas, siempre que me inviten a su próxima cena, que me criogenicen, (palabro por cierto no admitido aún por la R.A.E.), y metan en mi fresquera unos cuantos periódicos para saber cuando me despierte de dónde vengo, y hasta donde ha llegado el conductismo al que de forma sibilina, todos estos próceres me están llevando junto a mis “con-humanos” y por supuesto con algúń´tavistokiano, para que me conduzca, que el futuro es muy incierto.
Y que conste, como decía el poemita del principio, yo, personalmente no puedo vivir ni con ellos ni sin ellos. Porque si nos desaparece la información que nos recuerda que hay que comprar porquería china el último viernes de noviembre, o que si los Reyes Magos o la Beffana, o el Santa Claus disfrazado de bebida carbónica llena de azúcar, no traen más cacharros, íbamos a ir totalmente huérfanos por los duros caminos de la vida. No íbamos a saber que hacer con los pocos hijos del real de a ocho que nos queden aún pegados a Santa Visa.
No sabríamos a quién dar nuestro voto cada vez que nos lo pidieran, tendríamos que estar decidiendo a cada momento, cuando es mucho más fácil escuchar esa voz a tu espalda que te dice compra hoy cibernética y mañana la medalla del amor, que si no estarás triste y lo que es peor ¡desorientado!.
Vaya pues mi agradecimiento a los Tavistocks que han sido, que son, y que espero que sigan siendo. Que su mano dirija nuestra educación, nuestra vida, y dentro de poco nuestra muerte, que nosotros, si tenemos que decidir todas esas cosas ni sabemos ni podemos, ni debemos.
Voy a abrir mi correo, a ver que mensaje me ha mandado mi conductivista de cabecera, no sea que me hagan una de esas evaluaciones/cuestionario para ver como me porto como empleado….que si fallo, a mí me vaporizan, pero la organización puede perder la certificación ISO, y la WCM (World Class Manufacturer), y eso si es importante.
Con su pan se lo coman

L’amour est bien plus forte que nous

Esto se lo cantaban Mme. Aimeé, y M. Trintignant en aquella peli de los sesenta, de Un hombre y una mujer. Un folletín infumable, nos parecería hoy, pero en tiempos de Franco, pues, se dejaba ver. Eso sí, la música aún podemos disfrutarla, hasta aquella “Samba Saravah”, que a mí me sonaba a Bossa, pero como no entiendo, lo mismo es una de esas típicas montañas de residuos escatológicos con los que acostumbro a orlar estas páginas.
Eso era al inicio de la segunda mitad del siglo pasado, y cuando se hablaba del “amour”, así, en francés la cosa anunciaba finales maravillosos, entregas sublimes, sacrificios, pasión.
¡Vamos, una maravilla¡.
Eran una serie indiscriminada de efluvios de feromonas, testosterona, y no sé cuantas cosas más sueltas por el aire, que llevaban a los personajes a estados que hoy parecen irracionales.
Y digo esto, porque parece que las estadísticas con que los periódicos a coro con los telediarios, nos saludan esta mañana, hablan del amor de hoy en el que cada diez minutos una mujer es asesinada por su pareja en el mundo…y eso es mucho.
Una en toda la eternidad es mucho, un asesinato por posesión, por orgullo aparentemente herido, por demostrar que es alguien el más fuerte de no se qué. Hoy nos lo recuerdan diciéndonos que por esa maldita causa hoy morirán 1440 mujeres a manos de machos airados.
L’amour est bien plus forte que nous, y claro, resulta que estamos hablando de amor, y me da en la nariz que algo se ha metido en la cabeza de este mundo a lomos de nuestra maldita sociedad que confunde eso del amor con sexo posesivo y a ser posible, inmediato…como todo, que si aparece el deseo nos han convencido de que implica sexo y posesión automática, tanto que estoy cada vez convenciéndome más de que somos productos los unos para los otros. Vamos, como nos hacen las aplicaciones para los móviles. A los humanos nos encanta aprender por mimetismo.
Pero la cosa no está, desgraciadamente circunscrita al macho airado, joven con su ataque hormonal, apoyado por su tribu, desgraciadamente parece que la cosa no tiene edad, no tiene color, no tiene un ámbito cultural definido. Las fronteras entre clases sociales, a la hora de mostrar esa indignidad no existen, y me temo que las peores no son las de la paliza que un animal le pega a su mujer.
Mi reflexión va hoy por algo mucho más duro, mucho más sangrante, mucho más vomitivo, con sus dos versiones, las de la acción, y las de la falta de reacción por parte de nuestras maravillosas sociedades occidentales encerradas en corrales de confort.
La mayoría de nosotros, no somos capaces de explicar con detalle, la dimensión del drama de la ablación genital femenina en demasiados países, con los que no tenemos ningún reparo en comerciar y relacionarnos.
No quiero recordar lo que significa esa mutilación en niñas aún impúberes en muchos casos. Sin considerar los elementos psicológicos, sin considerar las muertes que eventualmente pueden derivarse de esa práctica por infecciones adquiridas durante ese acto, sin considerar siquiera el posible rechazo social al que se vería sometida quien por cualquier causa eludiese la ablación en su tribu, en su aldea, en su ciudad, posiblemente significase un sufrimiento de por vida, ya que en muchos casos puede forzar a esas mujeres, por su “impureza”, a entrar en los más sórdidos mundos de la prostitución.
Y en las zonas en las que la ablación es considerada como parte de la cultura, la prostitución es algo indefinible, por horrendo.
Y detrás de todo este entramado, lo que nos encontramos no es más que la debilidad y la inseguridad del hombre, ya que si hace que el sexo sea para la mujer algo muy doloroso, (la ablación muchas veces va seguida de un proceso por el que se cose parcialmente la entrada de la vagina), y así no piense en buscar otro hombre que el que le haya caído encima.
Creo que pierden todos, ellas una parte importante de su vida, y ellos la posibilidad de desarrollar relaciones en libertad, por las que hay que luchar.
No voy a hablar ahora de las niñas esclavas sexuales que andan pululando por Asia. Niñas que son vendidas por sus padres en el área del Mekong, y que acaban llenando los clubs y los burdeles de Bangkok, de Saigon, de Phon Pen.
Ni de las niñas que son prostituidas en las ciudades de esa India que tantas veces me han querido vender como el centro espiritual del mundo, y donde me he encontrado la mayor degradación humana que jamás pude imaginar.
O de las niñas que son compradas en Nepal por los grandes jeques del Golfo Pérsico, para satisfacer los más bajos instintos de sus gerifaltes, y no tan gerifaltes.
No nos importa que nuestro nuevo teléfono venga de China, si es barato y hace fotos chulas, y de la misma forma tampoco nos importa que se haya tratado a la mujer en la maravillosa China exportadora de porquerías de la forma humillante que persiste siglo tras siglo.
Cuando escuchamos que una de las acciones de guerra más comunes, ha sido y es la violación masiva de mujeres, no pasamos de decir lo de ¡que bestias!, pero no nos paramos a pensar lo que podemos hacer para que eso se pare. A lo mejor una de las soluciones debería ser analizar el conflicto y castigar con no comprar los productos de las potencias que los soportan. O que al menos alguno de nuestros politicastros saliese a la palestra a denunciar esos malditos actos contra las mujeres, contra millones de mujeres.
Así que, aprovechando que en estos días la sociedad pretende reflexionar sobre el maltrato contra la mujer, quisiera pedir que no nos quedemos solamente con el vergonzoso vídeo de la mujer arrastrada por los pelos, y ese macho hijo de puta que se sentirá muy hombre. No nos quedemos con las cincuenta mujeres que mueren año tras año en nuestro país. Eso es solo un ligero atisbo de lo que hay en la actitud del mundo frente a la mujer, y hay que denunciar, y las mujeres también deben acusar a las compañías que discriminan en salarios, las compañías que echan embarazadas a la calle. A mí me encantará dejar de comprar esos productos de mierda.
Me avergüenzo demasiadas veces del género con que la Naturaleza me diseñó, un género miedoso, cobarde, que teme las relaciones de igualdad con lo femenino, y que solamente ha tomado la vía de la represión, de la mutilación, de la intimidación, de la indignidad frente a sus compañeras de viaje.
Así, que me encantaría, que todos, los hombres y las mujeres que vivimos en estas sociedades desarrolladas, nos preguntásemos hoy mismo, o en cualquier otro momento cual ha sido nuestra aportación para que esta lacra desaparezca, aparte de colgar una frase ingeniosa en el caralibro.
Yo reconozco que aparte de esta nota, no he hecho nada, y espero dentro de un año poder decir algo muy diferente, y que si alguno de vosotros íntimamente piensa que está en deuda por omisión con esta situación, que tome aquella decisión que le dicte su conciencia, y ver si algo se consigue.
Me voy a vomitar un rato
Con su pan se lo coman

La zona de confort

Me contaba el otro día un querido amigo un cuento muy ilustrativo, acerca de lo bien que puede resultar el hecho de que a uno le fuercen a abandonar su zona de confort.
Cuenta la historia que un maestro y su alumno andaban por los caminos en busca de la familia más pobre del país, cuando llegaron a una casa, bueno, un chamizo miserable donde vivía una familia con varios niños, abuelos…y solamente tenían una vaca famélica, que de vez en cuando les daba algo de leche, y con eso aguantaban el hambre.
Pidieron posada, la familia les acogió, y dijeron al maestro y a su alumno que fueran a dormir a la zona donde la vaca también dormía.
Así lo hicieron, y cuando todos estuvieron dormidos, el maestro cogió un cuchillo, degolló a la vaca, y con su alumno salieron a toda prisa de aquellas tierras.
El alumno quiso saber el porqué del comportamiento de su maestro, pero éste dio el silencio por respuesta, y prosiguieron su camino.
A los dos años de este incidente, volvieron por esas mismas tierras, y el maestro se dirigió con su maestro a la casa que antaño les acogió.
Para sorpresa del alumno, encontraron, donde estaba el chamizo, una bella casa de piedra, cuidada, donde se veía la prosperidad rezumar por todas partes.
Llamaron a la casa, en solicitud de posada, y les recibieron las mismas personas que lo hicieron dos años atrás, esta vez gordos, y bien vestidos, pero no les reconocieron.
El maestro alabó la propiedad en la que estaban, la belleza de los campos que había a su alrededor, y el buen gusto de los vestidos de los dueños.
Así, que les preguntó cómo habían llegado a ese nivel de prosperidad, y la respuesta fue la lección que recibió el discípulo…
-Hace dos años vivíamos en la miseria, alimentándonos únicamente de la poca leche que nos daba una vaca que era toda nuestra propiedad y fuente de alimento.
Pero una noche dos viajeros a los que dimos asilo, se portaron de la forma más miserable matando a la vaca en pago de nuestra hospitalidad.
Al ver que no teníamos nada que comer, empezamos a sembrar el campo que teníamos alrededor de la casa, y pronto vimos que la producción de la tierra era superior a nuestras necesidades, con lo que al vender los excedentes, pudimos comprar más tierras y así crecimos como ves…..
Creo que este puñetero siglo veintiuno que empezamos, se ha empeñado de muchas formas en sacarnos a todos de nuestras zonas de confort, y eso nos tiene entre apechuscados, nerviosos, y despistados, sobre todo porque la mayoría de nosotros aún no hemos sido capaces de adaptarnos al nuevo ecosistema que la pérdida de nuestras zonas de confort ha conllevado.
Se nos está exigiendo que dejemos a la vaca famélica para sembrar la tierra, y muchos no lo entendemos todavía, incluso cuando han llegado a matarla. No hemos sido capaces de mirar a nuestro alrededor, a buscar tierras que sembrar.
Pero ha sido siempre así, y la eliminación de las zonas de confort, que fueron produciéndose, bien por los desarrollos tecnológicos, bien por otros motivos, incluidas las guerras, ha conllevado siempre el sacrificio de los que no han podido readaptarse, y se quedado mirando la desolación que en sus espíritus les dejo la visión de su vaca muerta.
Reconozco que no es fácil, cuando te echan de tu cueva calentita, darse cuenta que, de hecho, era una cueva miserable en la que estabas preso, y que el mundo con todos sus retos y peligros se te ofrece, por si quieres luchar de nuevo para crear tu próxima zona de confort.
Vaya mi reflexión de hoy, hacia aquellos que no han sabido encontrar una salida a la evolución del ecosistema en el que vivían cuando de pronto este cambió. Es la historia del dinosaurio que tuvo que dejar sitio al pequeño mamífero, que si podía adaptarse al nuevo entorno.
Y no, no les llamo dinosaurios, y no les recomiendo que se mueran lo antes posible, que no es eso. Solo quiero decirles que siempre hay más oportunidades, que lo único que hay que hacer es buscar, formarse, luchar, e intentar hacerse mamífero.
Tanto estos cuentos orientales, que nos intentan dar pautas de comportamiento, como los modernos libros de auto ayuda –recuerdo en este tema el famoso ¿Pero quién me ha quitado mi queso?-, no son la panacea, y no sirven para todo el mundo, que muchos deciden abandonarse, creándose una zona de confort que no conlleve superación, pero en la degradación, algunos encuentran el confort.
La verdad es que estoy con los mayas, esos que dijeron que estamos en una época en el que el mundo se acaba, porque de hecho es lo que está pasando, estamos en el proceso de crear algo totalmente nuevo, en casi todos los aspectos de la vida, y desechando lo que fue nuestro soporte vital durante bastantes generaciones. La era de Acuario se está abriendo paso con fuerza, y no creo que sea mejor el futuro para el individuo, simplemente será diferente, y se necesitarán seres humanos con nuevas capacidades, que enfoquen sus intereses hacia zonas inexploradas.
El ser humano vivirá otra era en que los soportes morales serán diferentes, siendo los mismos, son las palabras del Príncipe de Salina…..Todo ha de cambiar, para que todo siga igual.
Entre otras cosas porque los principios morales que aceptamos vienen de muy atrás, y todo lo que hemos construido sobre la ética griega, no es más que su observación desde diferentes ángulos, junto con interpretaciones adaptadas al momento.
Hemos de pasar a entender las consecuencias morales que implicarán la llegada de tecnologías que hagan trascender al ser humano a longevidades no imaginadas, a la utilización de soportes de memoria externa que hagan de nuestras capacidades actuales algo obsoleto. Y empieza a tener plazos cortos para quienes quieran evolucionar.
La desaparición de enfermedades, la comida y el agua disponibles para toda la humanidad, harán que nuestro entorno no sea el mismo, de hecho ya está cambiando, pues podemos decir sin temor a sacar demasiado los pies del tiesto que ya hay creada una forma de pensamiento único que se expande por las redes sociales.
Creo, en consecuencia, que no debemos temer perder nuestra vaca famélica, pero no mirando hacia atrás, si no hacia adelante.
Hay una parte demasiado importante de la sociedad occidental que está intentando reinventar las zonas de confort que ya se dejaron atrás. Y estoy hablando de todos esos movimientos políticos de gente cabreada, con razón, por supuesto, que buscan la solución de su pérdida en la recomposición de los nacionalismos, en la recreación de aquellos reinos de taifas de los que los musulmanes españoles nos dejaron memoria de cómo no hacer las cosas.
La última, tras los movimientos de los que ya he hablado suficientemente, relativos a los nacionalismos exagerados, ha sido la reaparición del partido para la independencia de California…quieren un CALEXIT, o algo así.
Y parece que están dispuestos a cambiar la constitución del Estado de California, que no es un estado, ahora dicen algunos que es una nación.
Pero eso no deja, de hecho, de ser na confirmación de las amenazas políticas del señor Trump, en cuanto a su pretensión de que el Imperio no sea mundial, y quede circunscrito a su terruño, dejando sin efecto los acuerdos internacionales de comercio que ya se habían firmado.
Esos acuerdos que siempre me han parecido mal a mí, no por su pretensión de internacionalizar el comercio, si no por el hurto de poder que se le hace al ciudadano, al negociarse a sus espaldas.
Por lo demás, creo que se nos viene encima un mundo nuevo, y otra vez serán los mejor adaptados los que acaben pasando sus genes evolucionados.
Porque no estamos en Setiembre, que si no me iba a ver una berrea.
Con su pan se lo coman

La venganza del populacho

Yo es que me muero de la risa, que como esto siga así, se tornará en risa nerviosa. Y es que se da la cosa que otra vez las encuestas de opinión han pifiado los resultados en esto de los resultados de las primarias francesas.
A nuestro querido Sarckozy lo han dejado en la estacada, cuando todos decían que se batiría el cobre en una segunda vuelta con M. Fillon, y que M. Juppé se iba a casa….pues no, que Fillon y Juppé intentarán liderar a los republicanos franceses, la derechona de por allí, que la vida es muy dura.
A mí, el pequeño Nicolás gabacho, me ha caído siempre mal, bueno, muy mal, para ser sinceros, que me ha parecido el compendio de lo que no debe ser un Monsieur Le Prèsident de la Republique. Así que no le he votado…”in pectore”, claro, que los gabachos no me dejan ir con la papeleta por delante, y no sé si hacen bien, pero de eso ya hablaremos.
Por lo que he oído, parece, que el hombre intentaba la nominación por Les Republicains, ya que si la conseguía, tenía asegurada la prolongación de sus cuentas con la justicia, por un buen lapso de tiempo, que los políticos parece que tienen bula papal en casi todo el mundo
Y uno que tiene el alma cándida y se lo cree casi todo, en un momento “faible”, creyó que era por la “grandeur” de la France, y no, era para evitar el trullo. ¡Qué cosas!.
Pero empecemos por el tema de las compañías que se dedican al noble arte de los sondeos políticos, que últimamente no dan una. Fallaron en nuestras elecciones, fallaron en el Reino Unido, en el Imperio, y ahora con los vecinos. Vaayyaaa, debe estar Doña Merkel temblando al enfrentar su cuarto mandato, que como la cosa esa de los sondeos digan que lo tiene chupado, veo a la mujer preparando unas oposiciones a cartero rural, como poco. Y eso sin hablar del referéndum italiano, que don Renzi, curándose en salud, ya ha dicho que se va a su casa si no le sale. Así que anda colgado de las encuestas de opinión, y confío que lo hará como los listos en bolsa, apoyándose en la opinión contraria. Pero seguro que no lo hizo, y cuando se tiró a la piscina estaban los sondeos a su favor.
No han aprendido ni a consultar los oráculos, ni a preguntar a las Sibilas, por no hablar ya del análisis de entrañas, el vuelo de las palomas, conjunciones astrales, o directamente las palabras del chamán ahíto de peyote. Nada, no han aprendido, por no hablar del análisis de los big data que aportan las redes sociales. Un desastre.
Pero ves luego la cara que se le queda a doña Clinton, que no se le quita ni a tiros, y te pasas unos días tratando de encajar las mandíbulas que la risa en eso es muy mala.
Y yo no puedo dejar de pensar, que los ciudadanos, esas clases medias a las que se les está sacudiendo sin tregua desde ya va haciendo demasiado tiempo, han decidido votar contra el poder, han decidido castigar a todos estos inútiles que no necesitan patria para hacerlo mal, que parecen clones de un mismo diablo. Usted disimule, Sr. Trudeau, que parece, por el momento, que les mola a los canadienses, pero esa excepción no hace más que confirmarnos la regla.
Desde tiempos inmemoriales, estas cosas de los gerifaltes nos han mareado a los de a pié de todas las formas posibles, y aunque en este puñetero veintiuno nos creamos que acabamos de inventar la rueda, las cosas han cambiado mucho menos de lo que nos podemos imaginar.
Me imagino la cara de los hispanos, cuando se enteraban que un Trajano subía al poder, que seguro lo preferían a un ligur, o a uno de la Campania, y así les terminaban la calzada de peaje o la traída de aguas a Tarraco, que seguro ya pensaban por aquellos entonces que Roma ens roba, y el balance fiscal era desfavorable a la Tarraconense.
Siempre he dicho que con esto de la globalización deberíamos votar todos los individuos de la tierra a los gobernantes de, al menos, las potencias que tienen poder en el ámbito internacional. Que no es lo mismo un dirigente u otro en la Casa Blanca, en el Elíseo, en el Kremlin, en el Quirinale, en Berlín, Pekin, o Tokio…porque nuestras vidas de pobres diablos tomarán rumbos diferentes.
No nos toca, por el momento, y ellos seguirán intentando descubrir en las entrañas de los animales sagrados, que hoy se llaman encuestas de opinión, lo que los hados habrán de traer para el futuro.
Y no se han dado cuenta de que la chusma, el populacho, está ya hasta los mismísimos de toda esta panda y estamos usando la papeleta contra ellos, de la forma que entendemos les puede fastidiar más, porque realmente lo que el pueblo quiere es hacerles daño.
Eso es lo que está permitiendo que Doña Theresa May esté pasándolas canutas para ver qué hace con el endiablado mandato que ha recibido de salirse de Europa. Que está huérfana de plan de negocio, que se le echa el Parlamento encima, y a la City ya se la están repartiendo como si fuera la túnica de Cristo.
Aquí nos están creciendo los partidos populistas, del monumental cabreo del súbdito de a pie, como en Francia que sueñan con acercarse al fascismo, o en U.S.A., con el pollo que han elegido.
Y posiblemente seamos los súbditos de este maldito mundo en el que nos ha tocado vivir los que de alguna forma paguemos el pato de las consecuencias de nuestra decisión. Decisión que ha corrido como loca por las redes sociales mundiales, y nos ha hecho casi a una, ponerle a Doña Clinton la cara que se le ha quedado, a nuestro Marianico tener que ponerse a negociar, a Theresa a buscar un plan de negocio para su país, a Renzi intentar convencer a las “famiglias” que su idea es la buena, sin acordarse de que Italias hay tantas como ciudades-república tenían antes de Mazzini y Garibaldi.
Y mi Puigdemont, con la poca frente que le deja el flequillo, sigue soñando con su referéndum, ese que ha de darle la libertad a Catalunya, no se ha dado cuenta, de tanto tomar el café de media mañana con la pollera de la calle Córcega que ocupa el despacho del otro lado de la plaza, que le van a dar por todas partes, si sale porque no podrá gestionar el cumplimiento de cualquier promesa que haga, y si no sale, porque se van a mofar de él hasta en el metro a las siete de la mañana.
Y ahí seguimos, por el momento, soñando unos con fabricar los cacharritos de las manzanas mordidas otra vez en casa, para acabar echando obreros a la calle al poco tiempo, justo cuando los chinos de vuelta al paro, ya no tengan yenes para comprar espejitos de colores….”inteligentes”..
Y a mí, me importa muy poco. Porque seguimos sin acordarnos que Focault nos intentó enseñar que las cosas son pendulares, son cíclicas, son como siempre, y sea Trajano o Calígula el que esté en el poder, los esclavos acabarán siendo usados hasta la extenuación, y si los leones tienen hambre, siempre se les ha considerado una fuente de proteínas útil, que hay que mantener el Circo abierto. ”The show must go on”.
Con su pan se lo coman

Santa Visa está asustada.

Parece que ahora estamos obligados a comprar algo el viernes negro, y es que son insaciables, que entre el día de la madre ¡que no hay más que una!, el día del Padre, que pueden haber varios, el de los enamorados, la cosa de Navidad, los Reyes, que aunque seas republicano pasas por la horcas caudinas, el cumpleaños, el santo, el día de los solteros que se han inventado los chinos, esto empieza a ser un agobio, porque te vienen luego las rebajas, de enero y de verano, y está Santa Visa bendita que no sabe dónde esconderse.
Será el signo de los tiempos, y desde luego es la ley de la manada a la que pertenecemos, porque como dejes a Santa Visa en el cajón, se te echan encima los sociólogos por sociópata, los economistas porque no mueves la sociedad esa de consumo, que como diría Doña Lola Flores, ¡que tanto me quiere y a la que tanto le debo!.
Y eso de endeudarse, a nivel particular parece que no es “cool”, sobre todo porque en la sucursal han recibido una circular de esas que para el diferencial que deja el precio del dinero, ni se les ocurra, que la gente a saber luego lo que hace con esa pasta.
Buenos estamos para deudas, que el puñetero gobierno no hace más que endeudar al Estado, y como yo no sé muy bien si soy el Estado, o soy Hacienda, me ha endeudado hasta les cejas, tanto que el apoderado de la sucursal, cuando te mira las cuentas pone ya en tu pasivo la parte alícuota de la deuda nacional, esa que me han dicho de buena tinta, se usa mayormente para las dietas y las pensiones de los señores diputados en Cortes.
Yo no sé en qué condiciones voy a llegar al día de los enamorados, que con eso de la inestabilidad financiera anda la peña entendida de estas cosas comprando oro, y la medallita del más que ayer pero menos que mañana se me va a poner en un pico,
Y es que eso de los lacitos del amor, no tienen versión low cost, (con lo que me gustaba a mí eso de baratillo, y ya no se puede usar la palabreja, que los de Ryannair no te dejan subir, si les dices que son una compañía de baratillo, cosas de esta era de Acuario).
Así que se intentará cualquier cosa que adelgace a Santa Visa, porque si no, los vecinos, el señor Amazon, el inspector de Hacienda, y hasta Chuchita, llegado el caso, se te pueden echar encima, y no solo afearte la conducta sino subirte las comisiones del banco, por poca utilización de los recursos, que con tanto cariño te ofrecen y con tanto desdén tratas.
Uno, que aunque parezca que no ejerce, es catalán, bien que de Barcelona, y tiene de vez en cuando tendencia al despilfarro, no sé, por ejemplo gastar un billete del tranvía, cuando te podrías pasear tranquilamente las cuatro paradas que te separan de tu destino. Y aquí, como Madrit ens roba, pues tenemos tendencia al “estalvi”, que no sabemos nunca si va a fallar el rodalias de las siete y hay que buscar un taxi de esos con paquistaní y Tom-Tom, y adiós presupuesto.
Lo dicho, un agobio y un sin vivir, porque con todos estos incidentes, y los de Hacienda que no te devuelven la pasta, y encima te quieren limpiar la deducción por vivienda si gastas poca luz, que por estos pagos los de Iberdrola le pían al Montoro la factura de los watios.
Pues yo lo siento, que si no llega, no llega, y si hay que dejar el caviar del Caspio, y pasarse al de La Val D’Aran pues se hace, ahora, al cava no me paso, que una cosa es una cosa, y la acidez de estómago es otra.
Que andan los voceros diciendo que los salarios han caído un pico en estos años, y las fiestas de gastar, (antes eran de guardar), están de lo más amenazantes. Yo no sé qué voy a hacer.
Aunque gracias a Dios, salen por ahí los futuros planes del amigo Trump, y uno se tranquiliza, porque el Imperio va a proteger al obrero occidental de los desmanes de esos chinos copiones, especialistas del baratillo, de forma que el próximo Cadillac que me compre, ya vendrá directo desde Detroit, como Dios manda, como toda la vida.
Y es que nuestra civilización es muy fuerte, la tradición cristiana filtrada por Calvino, está, como todo el mundo debería saber, llamada a liderar nuestro futuro como ha hecho con nuestro pasado. Y que nadie me cuente historias, que las otras confesiones religiosas, monoteístas o no, en eso de ganar perras no nos ganan.
Lo malo de todo esto es que me temo que no hay solución para mí, que las presiones y las tentaciones son muy fuertes, y ya se sabe, uno lo resiste todo menos las malditas tentaciones, que ese entramado de la producción, la mercadotecnia, y el ¿te acordarás del cumple de Chuchita? acaban con cualquier atisbo de resistencia.
Ustedes verán cómo se apañan con lo suyo, que yo ya tengo bastante con mi historieta, pero me temo que nada bueno le espera a Santa Visa, aunque uno no salga en esa maldita semana de la Concepción, de mercadillos europeos, que sé que hay cristianos que salen a comprar el “caganer” de turno a Cracovia o a Estrasburgo, ¡Lo que tiene el vicio desbocado!
Y es que claro, tiene que llegar a todo el mundo, al del concierto de Año Nuevo, al del turrón de Alicante, al mazapán de Toledo, al Madelman, y al tío que quiere colocarte unas angulas de Aguinaga, que no se llevó el comerciante japonés que las vió muy crecidas.
Menos mal que Santa Visa no es aceptada en Doña Manolita, ni en Valdés, pero también quieren lo suyo..la lotería, el impuesto que pagamos los imbéciles, que dice mi hija, y ahora por partida doble como te toque un pico.
Y Santa Visa bendita, temblando de miedo, que tiene que aguantar la que le viene, cruzar enero, y llegar a la medalla del amor, cuando creías que estabas salvado.
Así que queridos míos, no se olviden que para estas fechas hay que regalar libros y Dolores Redondo ha ganado el Planeta, y ese maleducado yanqui puñetero, cree que va a sufrir su imagen si asiste a la entrega de los Nobel.
Seguro que es muy inteligente don Dylan y acierta en su decisión pero todo lo que me queda de él es su mala educación, y esa no está escrita en el viento, esa queda grabada en la piedra donde se recuerdan los actos miserables.
Con su pan se lo coman

La viñeta de la filosofía

Ayer don Antonio Fraguas pintaba en su viñeta del país a su personaje con una lágrima, y quisiera autoconvencerme de que Don Antonio chochea, y que ¡vamos!, la cosa no es para tanto, que eso de “al peo”, es licencia de viejo coronel para contar alguna de sus batallitas.
Pero me temo que no, que el muy lúcido Forges, me acaba de joder el día, (sin intención por su parte, creo), al recordarme que pensar está mal visto. Lleva usted razón, está mal visto, que para eso estamos inventando la inteligencia artificial, y no sé cuántas mandangas más que piensen por nosotros, ya que alguien decidió en un infausto momento que pensar cansa, y si piensas no consumes videojuegos, con lo que eso perjudica al PIB.
Llevan razón, Don Antonio, llevan razón, desengáñese usted, pensar no vende, y además es molesto para el poder, tanto que en esa cúpula poderosa que es el Imperio, han conseguido elevar a lo más alto al que parece que no sabe pensar, aunque seguro que no es así.
¡Ay! Don Antonio, que mis amigos que son unos atorrantes que diría el Serrat, me dicen que si pensar ya no se lleva, a lo mejor es porque hemos querido que así sea, porque claro, no nos vamos a poner conspiranoicos, que para eso ya tenemos a los amigos de Iker Jiménez.
No sé si usted, que seguramente está familiarizado con la teoría de cuerdas y los multiespacios, ha considerado la posibilidad de que haya uno de esos universos paralelos muy en plan Fringe, en donde nuestros reflejos piensen, y eso sea importante, y además tenga consecuencia en nosotros, que ya piensa nuestro avatar en cualquier rincón del multiespacio.
Nosotros a nuestros videojuegos, a ver el telediario de la Uno o de la Secta, que se me da una higa, y si hay que discutir de algo, siempre podemos analizar los sentimientos de Cristiano Ronaldo, cuando cree que se le ablandan las chichas, que da la cosa mucho de sí.
Y a mí me ha pillado con los pelos revueltos, con el ombligo al revés, y no sé ya si he sido abducido por mi avatar multiespacial, o simplemente, como usted dice….” Pienso luego al peo”.
Y ahora en estos albores del siglo XXI, seguimos sin hacer nada, que nuestros bisabuelos hace un siglo andaban de trincheras tirando gases tóxicos de un bando a otro, con Europa patas arriba, preparando la alfombra que luego tendió a los pies de la invicta (a veces) América.
Es que no pensamos, que eso retrasa la entrega que debe hacernos Amazon en próximo viernes negro, y es un sin vivir, querámoslo o no, Don Antonio, y la filosofía, que engloba conceptos de ética, de moral, de transcendencia, de humanidad, es una antigualla, que además, Schopenhauer, sin ir más lejos era un misógino, y nuestras dignas sufragistas de hoy, no creo que comprasen sus libros, ni atendiesen a sus clases.
Y por estas tierras ya se nos murieron los Tierno y los Aranguren, y la herencia que llegó a la alcaldía de Cibeles, pues ya ve usted, “al peo”.
Nos hemos quedado huérfanos de maestros del pensamiento, nos queda algo de inercia, la phablet, el caralibro, el me gusta, y Juego de Tronos, que también se nos murió Asimov. Lo que son las cosas.
La próxima viñeta, por favor, consuele usted a su personaje, dele una phablet de esas, bien conectada, que el ser humano es gregario y si me lo pone a pensar, ya ve usted lo que le pasa, que le cae un lagrimón que ni los de Ama Rosa, y encima suelta groserías.
Nuestra moral, hoy en estos puñeteros años del veintiuno, lo sabe usted, que es un hombre sabio, está en Amazon, en Ali Baba, que ya ni El Corte Inglés es lo que era, y para eso no necesitamos pensar, ni pensadores, que si la cosa no nos gusta, se arregla fácil con orfidales, o cualquier porquería de esa que te venden en la Cañada Real.
No nos pida usted, que meditemos desde la sabiduría, Don Antonio, que esa se gastó, se evaporó en una crisis bursátil de no me acuerdo qué trimestre de que año. Que a nadie le parece adecuado imaginar que hay algo dentro de diez minutos, y mucho menos, analizar lo que pasó hace diez. Que si Chuchita no me dio el “me gusta”, tengo mogollón de amigos, y Chuchita puede irse al peo, y nunca la heremos trending topic.
Yo no sé si ponerme a pensar, que luego pasa lo que pasa, empiezo a observar ese entorno fuera de mi phablet, y se me cae la lágrima al ver que alguien se ha quedado con mi humanidad, y la carcasa que gasta dinero a golpe de clicks, no sé quién es no la reconozco como parte de mí mismo.
Yo espero que ese tal Descartes, no esté en el origen de todo este “merdé”, porque entonces entro en pánico, que si la cosa fuera pendular, a lo mejor volvíamos al inicio del movimiento, pero no se le ven trazas. Así que lo mismo estamos en ese momento en el que no nos interesa siquiera la existencia, y consecuentemente no necesitamos pensar, no lo sé, Don Antonio, y usted no quiere aclarármelo, que deja a su personaje con la lágrima cayendo.
No quisiera que el devenir de las cosas nos llevara a tener que ser Usted Don Quijote de la Mancha, y yo La isla del tesoro, por poner un ejemplo, y usar parte de esas tres gigas de memoria que mis amigos transhumanistas dicen que tiene de capacidad mi cerebro, para que no se pierdan las obras de la humanidad, como en la distopia de Bradbury.
Bien empleadas estarían, que hoy me da que se me están llenando de correo basura, de ese que lleva cookies colgados por todas partes, y que siempre he pensado eran como duendes que te hacían cosquillas mientras te sacaban el alma.
Me ha dado usted el día Don Antonio, y lo malo es que debo agradecérselo, porque la lágrima de su personaje de hoy es mi lágrima, que hubiese preferido que cayese por escuchar el Adios Nonino de Piazzola, que al menos es algo relativamente externo, pero no, usted me ha hecho mirar hacia adentro, y eso puede doler….claro que una salidita afuera de la zona de confort, seguramente me incitará a ser mejor, ya que el reto deberá ser enfrentado con decisión.
Con su pan se lo coman

Ara que tinc vint anys….

Cantaba Serrat hace no sé cuánto tiempo, tanto, que a mí me parecía que nunca llegaría a esa edad, y fíjate tú, que ahora miro hacia atrás, y sigo pensando que no he llegado aún.
¡Cosas de la vida!, Porque, la verdad, cuando nos decía aquello de que el cor se m’embala, ya se me embalaba a mí que me veía tan lejos de esos veinte míticos años, y hoy, pues también se embala el corazón, faltaría más. Quizás la diferencia estribe en el tipo de fuerza que lo mueve, pero en ningún momento hizo una mención explícita, aunque dio ciertamente muchas pistas.
Espero que este fin de semana se me embale el corazón escuchando a Mozart en esas increíblemente bellas bodas de Fígaro. Seguro que se me lanza en cuanto escuche esa canzonetta sul aria, o ese voi que sapete, porque sé que el equipo artístico que se suba al escenario, pondrá todo su corazón en el empeño, corazón embalado por supuesto.
Y sí, se me embala el corazón, cuando veo a un niño llorar, sobre todo con los llantos de los niños que nos enseña esta sociedad enferma que nos rodea, si se embala, sobre todo cuando algún vocero del poder, encima sale a pregonar que las cosas van bien, es decir, muy bien, y te habla de inflación, del 0,7 %, del crecimiento del tres y pico por ciento, que la Seat vende coches y que las casas van a subir de precio dentro de unos días. Y sin embargo, los pobres han devenido en míseros, y la clase media en clase pobre. Pero todo va bien.¡Porca troya!
A lo mejor el moment de estimar, al que se refería Serrat en algún momento y que me embaló el corazón, era el de coger la mano de Chuchita, como principio para seguir cogiendo cosas, no lo sé. Pero esa es una forma incontrolada por nosotros…dirigida por las hormonas que Dios nos dio. El estimar de hoy, el que me embala el cor, es otro, es ese amor al saber, el amor al aprendizaje que nunca he dejado de tener, y que pone mis ojos como platos cuando un atisbo de verdadera sabiduría llega a mi puerta.
Pero cuesta mucho que eso pase, y quizás sea la escasez lo que provoca que el corazón se embale cuando aparece.
Y se me embala el cor, con el rayo de luz que trae la mañana nueva, prometiendo que habrá retos que superar, unos que te motivan, otros que debes afrontar para que te permitan seguir viviendo, otros que a priori simplemente te aburren, pero la luz te acelera el corazón, ¡claro que sí!
Como debería acelerarlo el canto de un ruiseñor, ese que le susurra a Serrat, pero será que nunca he oído bien, y posiblemente no lo aprecie.
Hubo un tiempo que la zafiedad también me aceleraba el corazón, pero aprendí con los años a evitarla, y así quité de mi vida innecesarios acelerones, que dice mi cardiólogo, no son muy recomendables.
Y sí, amigo Serrat, las tempestades, el aria bien cantada, el libro que te emociona, las montañas que ves al final del camino que recorres con los bastones que te da la vida o El Corte Inglés a cambio de que le dejes un trozo de plástico menos de un minuto, hay muchas cosas que nos aceleran el corazón.
Te veo hoy desde la perspectiva que me dan los casi cincuenta años desde que nos regalaste ese poema, un pelín pesimista, y no era para menos, que allá por el 67 del siglo pasado, no estaban las cosas para lanzar las campanas al vuelo, ni para un noi del Poble Sec, como tú, ni para un noi del Poble Nou, como yo. Porque después de esos cincuenta años, parece que ambos mantenemos intactas las fuerzas, y sí, me temo que aún hoy nuestros corazones se embalan, incluso más de lo que quisiéramos.
Y es que estamos vivos, y aunque ya no tengamos aquella carcasa de hace cincuenta años, mantenemos íntegras nuestras capacidades de asombro, de apreciación de detalles, de degustación de lo exquisito que puede tener el canto del ruiseñor, o el rayo de sol que se filtra por la ventana, y que te recuerda que estás vivo y lleno de energía, para hacer que tu corazón lata con más fuerza aún, que antes sabíamos mucho menos del arte de vivir.
Y todo esto me ha venido, porque ayer, de regreso a mi cubil, en mi coche empezó a sonar esa canción seguida de otras tantas, que me hicieron recordar, que hace cincuenta años había un noi del Poble Nou, que se llamaba como hoy me llamo yo, que tenía mi genotipo, pero que no había desarrollado aún su fenotipo, que sus interacciones con el medio eran todavía insuficientes.
Pero ahora, tanto tiempo después, a lo mejor podrías volver a cantar “ara que tinc setenta anys”, con la misma fuerza, con el corazón embalado, (quizás con permiso del cardiólogo), y con ese “xic” brillante en los ojos porque has visto, como hizo Vinicius y Antonio Carlos, cuando vieron pasear aquella garota por la playa pija de Río, que la vida es ese momento que tú decides que es importante, que todo lo demás es carga somática que te prepara para el próximo.
Ahora, cuando hace más de cuarenta años que tuve veinte años, te diré que el resultado es que los tengo tres veces, es decir tres veces más ilusión, tres veces más fuerza, tres veces más sabiduría, (aunque aún sea insuficiente), tres veces más proyectos…..soy como poco tres veces más libre.
Y a pesar del coro de comunicadores hueros, chirles y hebenes, que cada día desde los medios pretenden decirte que es hora de subir al Muruyama, nuestro momento es este, nuestro espacio está aquí, y si mis amigos los transhumanistas se me organizan un poco, vais a tener adolescentes de ciento veinte años, si somos capaces de conseguir que el corazón se les embale.
Así, que amigo Serrat, dejemos nuestro espíritu con esa fuerza que supuestamente teníamos a los veinte años, y que yo no estoy dispuesto a cambiar por la que tengo ahora…..y si hay algien quen quiera hablar con Mefistófeles, para arreglar su problema supuesto, pues…
Que con su pan se lo coma

Especular con trileros

Siento todavía no poder hablar del resultado de las elecciones en USA, y no lo hago porque me estoy divirtiendo más que si me hubieran contado el final de Juego de Tronos.
Estamos en el momento de la especulación más salvaje, y en el intento de poder saber por dónde realmente va a tirar el presidente electo, hasta donde le van a dejar, y sobre todo quienes van a ser los ganadores y los perdedores de esta batalla librada en oficinas horteras que se espera cruenta y larga.
Parece que la señora Le Pen, y el tal Nigel Farage, están moviendo el rabo, y sus sueños populistas, nacionalistas, y sobre todo los relacionados con su clara intención de dinamitar a las instituciones que actualmente soportan las estructuras de nuestra sociedad occidental, van tomando forma, vaya que están encarnando.
A mí siempre me ha gustado echar mano, -eso sí con la total impunidad que me dá esta bitácora a la hora de interpretar las ideas de otros- de la famosa Fundación de Asimov.
Y estos nuevos partidos populistas que ahora proliferan, parecen como el mutante aquel, El Mulo que casi le revienta a Sheldon todo el curro de su psicohistoria, aquella que pretendía dar soluciones a cualquier acontecimiento que pudiese disturbar el orden y la armonía del Universo.
Me costaba ponerle cara al tal Mulo, pero creo que va a salir un “collage” interesante mezclando los tres personajes ya citados con algún otro más en nuestras cercanías de los que tendré que poner nombre, aunque son bien conocidos, ya porque sueñan con tierras liberadas de no sé qué, o porque añoran acontecimientos del siglo XIX, y que no han sido capaces de superar.
Pues eso, Iglesias que aún sueñan con marxismos teñidos de Bakunin, o líderes centroeuropeos que desean que se les ponga bigotito y flequillo por aquello del Deustland, Deustchland, über alles, que es como si la labor del “Gran Adolfo”, hubiese quedado inconclusa, y quisieran terminarla.
Es, por tanto, el momento de poner a prueba nuestras instituciones para saber si aún serán válidas para afrontar los retos que se nos vienen encima en nuestro mundo occidental, ese que nos ha proporcionado una cierta zona de confort a los que vivimos en él, en contraposición a los que quedan fuera, donde realmente, y desde el punto de vista de nuestro paraíso material, es el llanto y el crujir de dientes quien lo habita.
Dejando a un lado a estos políticos que ahora hacen ruido, dado que tienen una mercancía que piensan se puede vender, me moría de risa en paralelo con las interpretaciones que están haciendo los mercados financieros de todos estos movimientos que desde la Torre Trump se están, aparentemente produciendo.
Que si nos cargamos el comercio internacional, quizás se realce el consumo interno, porque a lo mejor el juguetito “Made in China”, o las zapatillas para correr “Made in Vietnam”, vuelvan a producirse en Michigan o en Nebraska….o dejen de usarse definitivamente, que todo puede pasar.
Y si el dólar sube, y seguimos usando petróleo y carbón….pues a invertir en ese tipo de compañías, y si realmente va a salir pasta americana para las infraestructuras que dicen necesitar, que es como hacer subir al país con obras públicas a la keynesiana, pues a ver si las empresas españolas de infraestructuras se lanzan de una vez, que ya no hay sitio en Torrevieja para más adosados ni para más chiringuitos.
Es tremendo, que si tienes los duros en Méjico ahora valen menos que la peña se está apechuscando con eso del muro para que no se cuelen los espaldas mojadas al Imperio. Y eso que se llamaba hasta hace unos días países emergentes, pues tampoco, que el Imperio les va a poner aranceles a la caipirinha y al pisco, como poco.
Y nos compran dólares, otros venden yenes, los chinos callados, dejando que esos locos blancos digan y hagan todas las tonterías que se les ocurran, que volverán a tener su momento.
Y el mundo occidental, calvinista y puñetero, apostando como si esto fuese una carrera de galgos en el estadio-perrera de Hammersmith. El perro número siete parece que tiene más músculo, y el informe veterinario es correcto, tres a uno. O en Ascott, o en Aintree, mientras se rompen las patas los caballos, o se descuerna un jinete intentando salvar los obstáculos del Grand National.
Y especulan con el precio de los futuros de la producción aviar basándose en la evolución del flequillo de Don Donald cuando llega a su torre.
Seguir toda esa basura estos días es algo triste, pero es nuestra miserable sociedad y nuestras instituciones quienes mantienen el entramado, del que no sé si nos beneficiamos o no. Es como cuando los patricios romanos alardeaban de tener esclavos más lustrosos que los del vecino, que mi esclavo tiene un Audi, y el tuyo va en TATA, o va en camello, que aún quedan de esos muchos.
De vez en cuando, el mundo te recuerda que hay más cosas, y que si los dramas que se viven por aquí son duros, los de otras partes de esta puta Tierra, son insufribles.
Una amiga ayer me informaba de lo que representa ser un niño con parálisis cerebral severa en el Golfo de Guinea, y realmente no podía creer lo que escuchaba, que si ya es ser duro tener esa deficiencia en nuestro mundo, no hay palabras para describir esa situación por tierras africanas.
Seguirán especulando unos y otros, y las páginas de los periódicos blancos o salmón nos incitarán a esto o aquello, y serán cosas materiales “Los verdaderos valores, hijo mío, están todos en El Corte Inglés”, me ha dicho siempre mi madre con una sorna, que excedía en extensión y profundidad a los mares de la tierra, y se morirán esos niños ahogados en sus propios excrementos en Africa, en las montañas de Vietnam, en Corea del Norte, en Nepal….por no hablar de aquellos sitios que están en guerra.
Y para acabar con todo esto, y mientras se especula si los USA
Deben seguir en la OTAN o no, ya hemos dejado la propaganda por la batalla de Mosul, que mereció al principio casi partes de guerra de los de “Vencido y desarmado….”en todos los “News at nine”, al silencio informativo en la práctica. Yo no sé si comprar acciones de la Lockheed, o de Nestlé y Philips Morris por aquello de los cigarrillos y las chocolatinas de los soldados. Hablaré con mi “financial advisor”
Por lo demás, “aquí no ha pasado nada”, el juego de los trileros internacionales prosigue inmaculado su camino, pensando despacito el mensaje que hay que dar en el Foro de Davos, en las reuniones de la Trilateral, del Club de Roma, y de los Bildemberg, que por el momento Francisco no suelta la voz al rebaño, y hay que frenar al Mulo de Asimov, no sea que tiemble el Universo, bueno, mi Universo, quería decir.
Con su pan se lo coman

Más Transhumanismo…y prometo no ponerme pesado con el tema

Me estoy quedando helado, y no es por el frío que hace en Madrid, no, que esto no es frío ni nada que se le parezca, pero tengo unos amigos a los que no les importaría criogenizarme, para resucitarme dentro de unas centenas de años a ver qué pasa y ya el gobierno se ha ocupado de lo mío, que presenté la cosa en ventanilla hace unos días.
Y si me pongo farruco, y no dejo que me congelen, (bajo mi responsabilidad, claro), como son buenos amigos, me proponen sistemas biológicos para que mi vida se alargue unos cuantos cientos de años.
Lo que se está haciendo, con el impulso de especialistas de altísima cualificación, como el profesor Aubrey de Grey, gerontólogo biomédico inglés es trabajar en el desarrollo de las causas que llevan al envejecimiento del cuerpo humano, y conociéndolas, poder actuar sobre ellas eliminándolas o al menos minimizar sus efectos y conseguir así el objetivo de evitar la degeneración que sobre nuestro organismo comporta la edad.
El profesor De Grey, ha trabajado en la teoría del envejecimiento de los radicales libres mitocondriales, intentando desarrollar las estrategias necesarias para la reducción de los efectos de la senilidad evitando que aparezca, o al menos dilatando su aparición en el tiempo.
Marca siete áreas de actuación, a saber:
1- Cambios en el ADN nuclear, es decir mutaciones que tienen como efecto la aparición de cánceres.
2- Mutaciones mitocondriales, que pueden acelerar el envejecimiento.
3- Los desperdicios extracelulares de proteínas dañinas, y pone como ejemplo la placa amiloide que se forma a los enfermos de Alzheimer.
4- Las pérdidas de células que se reemplazan lentamente o que no lo hacen, y pueden producir Parkinson.
5- La senescencia celular, por la que las células dejan de dividirse, impidiendo que otras lo hagan, y pueden ser responsables de la diabetes tipo 2.
6- Desperdicios intracelulares, que pueden conducir a las enfermedades nerodegenerativas, degeneración macular, o directamente Alzheimer.
7- Interconexiones extracelulares que al dañarse, pueden conllevar la pérdida de elasticidad de los tejidos lo que conlleva arteriosclerosis, presbiopía, y otros múltiples problemas.
En su libro, “El fin del envejecimiento” publicado en español, puede encontrarse el desarrollo de estas propuestas.
Si necesito echar mano de esto más adelante me referiré a SENS, acrónimo en inglés de Strategies for Engineered Negligible Senescence, y que nadie se me cabree.
La verdad, es más que prometedor, desde algún punto de vista, preocupante desde otros, y directamente aterrador desde algunos.
Yo por mi formación en el mundo de la biología, lo primero que se aparece delante de mí, es la esperanza de que el avance que puede suponer el éxito del desarrollo de SENS, sea un gran bien para la Humanidad.
Pero eso en principio no es más que la ilusión del científico con su juguete nuevo, que las implicaciones éticas, morales de las consecuencias, es otro cantar. La ciencia, la técnica, desarrolla una herramienta, y puede servir para arrasar Hiroshima, para explorar el espacio, o para curar enfermedades. El uso de la llave inglesa, que te desatasca un tornillo maldito, o puede abrirle la cabeza a un bebé en manos de un asesino, no es problema de su diseñador, por ejemplo.
Mi amigo médico psicólogo, afirma, “Evitar la senectud criogenizándose no es un problema, demos libertad. La cuestión es el tipo de relación que tiene consigo mismo el que cree que quiere permanecer eternamente, proyectando ese supuesto deseo al resto de la especie, siendo eso una respuesta a la angustia (entiendo aquí angustia existencial, con el añadido del miedo a la muerte). La cuestión de la muerte no se resuelve con su negación”.
Yo como buen paleto que soy, busco en la literatura los casos de negación de la vejez, y me asusto un pelín. Empezamos con los “no muertos” que nos presenta la tradición vampírica, folklórica o literaria, que siempre acaba de la misma manera, con la angustia del eterno no vivo sea de los Cárpatos o de New Orleans, y con el daño que causa a los seres humanos, mortales, a los que no solo mira con desprecio, sino que los considera su alimento.
El pobre Fausto que se aplica un SENS mejorado con la inestimable ayuda de Mefistófeles, todo lo que pide es el amor de una jovencita, a cambio de todo lo que tiene, su alma. Y la cosa acaba como el rosario de la aurora, con Margarita embarazada, matando a su hijo, Fausto renegando de ella, matando a su hermano, y al final condenándose. Algo de la superioridad del vampiro sobre los humanos se destila de esta obra, o de este ejemplo. A saber.
Y Dorian Grey, que espero nada tenga que ver con nuestro profesor de Cambridge, que también, vía pacto infernal, acaba creyéndose un ser superior, ensoberbecido por su eterna juventud y su belleza, lo que le lleva a la degradación moral, y a causar daño a las personas que le rodean, simplemente porque se siente superior.
Estoy con mis amigos, la creación de la herramienta es una obligación del científico que sabe que puede hacerlo, tanto como si te criogenizan, como si te van reparando hoy una mitocondria, y mañana te pasan la aspiradora por los deshechos celulares, eso no es más que el derecho de crear que tenemos todos. No hay más.
Pero las preguntas que me hago, son si por ejemplo descongelar hoy a un Leonardo, sería algo válido para la sociedad actual y para él, o sería un ¿qué hacemos con este intransigente? Y en qué asilo lo escondemos….o al revés, ¿qué hago yo en este siglo que no es el mío?. Porque si me implantan el saber que haya aparecido durante los años de mi “siesta”, mi cuerpo curado funcionará de maravilla, pero creo que mi esencia como ser humano, habrá sufrido hasta la casi desaparición. No lo sé, pero no me veo muy animado, no le tengo tanto miedo a la muerte.
Y lo de la aplicación del SENS, no sé si me gusta, porque de alguna forma, por el momento, y en el supuesto de que estuviera a mi alcance, me colocaría en una elite como la de Dorian Grey o Drácula, y me parece que prefiero irme al otro barrio a mi hora establecida por los actuarios, que son los que de verdad saben de esto.
Pero reconozco que me apasiona el hecho de que este tipo de tecnologías avance y esté a disposición de al menos una persona hoy y 7,5 “billions” mañana, que irán apareciendo todo tipo de retos para bregar con eso y con tantas y tantas cosas que nos irá ofreciendo la tecnología avanzada.
Solo espero que cuando llegue, esté dentro del catálogo de mi seguro médico o de la seguridad social, porque la tecnología del móvil ha dejado mis arcas de datos íntimos exhaustas
Con su pan se lo coman

Los Big Data

Esta mañana, mientras me afeitaba, alguien en la radio, que uno es un clásico, y hasta las tres no pone la tele, por aquello del telediario, a veces, un pollo me puso los pelos como escarpias, que andaba el hombre soltando historias de esas cosas tan transhumanistas que se llevan ahora, los Big Data.
Para los que aún necesitan del mundo analógico para sobrevivir, y no se han enterado que ya somos digitales, les diré, hasta donde llego, tampoco soy millenial, que entre otras cosas la tal disciplina se dedica a manejar los datos esos que te piden cuando te ponen delante de las narices ese collarcito de cuentas de colores, o ese espejito, que se llama app, vamos la aplicación del móvil para matar marcianos, hablar con Chuchita, o ver si tienes que coger por la mañana el abrigo y el paraguas. Esos espejitos de colores que ponemos en los cacharritos que nos han costado una pasta gansa, y que además somos tan desnucasapos, que cambiamos cada vez que el de la manzana mordida o el de la bellota extremeña, mordida también, nos dice que las “afotos” salen más chulis, más pichis, con el Mark 69 y que cuando las pongas en el caralibro, te van a dar más “me gusta” que a las tabletas del tal Ronaldo en un colegio de quincenas.
Y ahí estamos, diciendo que si a todo, cuando te ponen el contrato con las cláusulas de privacidad, de que nos dejes tu lista de amigos, que nos dejes saber por dónde andas, que nos dejes, ¡yo qué sé!. Y claro, nosotros que apenas hemos dejado de ser analógicos, lo que queremos son las cuentas de colores, y vendemos nuestra alma al diablo, al conquistador, y a quién nos la pida, y como estamos en plan low cost, pues nos pagan poco por eso.
El entrevistado que era presentado como empleado de Telefónica, era una especie de Ingeniero analista de Big Data, y confesaba que ellos lo consultaban para evitar fraudes y estafas a la compañía, que sabían por dónde andaba el pollo que les interesaba, quién eran sus amigos, cuánto se gastaba en restaurantes, dónde se iba de viaje, por no mencionar lo de la cana al aire, que era horario en que los niños van al cole de la mano de la mucama, o de quien sea, y esas cosas no se dicen, esas cosas no se hacen.
Que los bancos y las aseguradoras los utilizaban muy a menudo para defenderse de los malotes, de esos que no les devuelven los créditos, o de los que se iban al banco de la competencia, que ¡hombre!, con los precios del dinero por los suelos, hay que defenderse.
También confesaba este ejecutivo, joven, muy joven por la voz, que las compañías de seguros eran muy aficionadas a usarlos, que luego les dicen que el autobús les rayó el coche, y ese día estaba el propietario corriendo los Sanfermines.
Lo dicho, como escarpias, pero eso no es nada, que lo que sigue es aún más interesante, ya que como das permiso para que sigan tus conversaciones por las redes sociales, y saben qué periódicos te descargas, y cuanto rato estás leyendo la noticia tal y cual, pues saben tus tendencias políticas, sexuales, religiosas, de entretenimiento, de compras, y casi si tienes diarrea, o andas con tapaculo, que ni con Laxen Busto lo arreglas.
Además, como los suecos, que todo el mundo sabe que son unos modernos, quieren quitar el dinero efectivo de la circulación, pronto les seguirá el mundo entero, y se acabó el último resquicio de libertad que nos queda, que la parienta se nos va a enterar, que andamos fumando por el parque y que nos tomamos más cañas de las que confesamos….un sin vivir.
No nos han dado a cambio ni un plato de lentejas, solo unos cristalitos de colores, que encima en muchos casos hemos comprado a buen precio, y toda esa cantidad ingente de datos generados en todo el mundo, (ríete del Big Brother), sirven para lo que quieras, siempre que te acerques a ellos con humildad, es decir, que te olvides de tus impresiones, de lo que tú crees, y dejes que los datos fríos y bien estructurados te marquen el camino de cuál es la cantidad de azúcar que debe llevar un refresco de cola, o que te lo ponga por segmentos, y así pones la cola uno, la cola dos, y la cola tres, con cantidades diferentes, para cada segmento de mercado. Te dan los números de tu negocio por adelantado, que sabes con precisión lo que esperan tus clientes, y el diseño del producto está chupado, con precios, márgenes, y hasta si me apuras con un estudio del tiempo durante el que será un éxito en el mercado, con lo que tu planificación productiva está hecha, y el que no gana pasta es que no sabe…..usar los Big Data.
Las elecciones que acaban de concluir en el Imperio, no han sido más que otra lección de cómo se utilizan las informaciones que se van tomando de los mensajes de las redes sociales, de cómo reacciona la peña a este o aquel exabrupto, con lo que el resultado lo puedes prever y manejar, siempre que te dejes el orgullo y la soberbia en casa, que son muy malas…
Las empresas de demoscopia, han vuelto a fallar, porque me temo no han utilizado correctamente la tal herramienta, y se han fiado de las respuestas a un entrevistador, en vez de directamente ver qué dice la gente en su caralibro o en su silbador, que es más fácil, y en estas cosas, a Chuchita no se le engaña, que hay otras muchas cosas para hacerlo.
Pero bueno, dejemos la cosa, que sarna con gusto no pica, y de la cosa esta de las elecciones en el Imperio, aún no es tiempo de hablar, aunque mi amiga Hiurma me lo afee, pero yo soy de los de revista mensual, que te dan una posibilidad de analizar las cosas con perspectiva cuando el humo ya ha pasado, y las consecuencias empiezan a hacerse realidad.
Y mis amigos que se dedican a desarrollar algoritmos de esos que analizan los Big Data, andan estos días seguramente muy atareados, que los sentimientos que los inversores han mostrado con las noticias de la salida del Reino Unido de Europa, o las elecciones en el Imperio, bien analizados por un Big Data engineer pueden dar una pasta gansa a la hora de comprar activos financieros, y venderlos cuando cumpla. ¿Verdad Señor Soros?.
Solo espero que recuerde todo el mundo, que esto tampoco es nuevo, ya que bien sabido es, que el mejor profeta es aquel que tiene mayor información, nada de iluminación divina, que en eso estriba la calidad de las profecías, y ya me disculpará Don Iker Jiménez por meterme, sin acritud en su terreno.
Con su pan se lo coman