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La residencia

No sé si es “la caló” la que me pone de mal yogur que se decía cuando lo de la mala leche había que confesárselo al padre Pío mientras te sobaba las piernas en acto de bueno, voy a dejarlo que hoy no voy por ahí.

Y no, creo que aunque tenga cierta influencia, no es “la caló” la que me pone de mala leche, sino el hecho de que ayer los telediarios se pusieran, posiblemente con toda la razón del mundo en campaña contra el mundo de la residencias de ancianos de la Comunidad de Madrid.

Como alguno de mis amigos conspiranoicos, yo no creo en las casualidades, que sí en las causalidades, y ciertamente el caso de la residencia en la que pegaban a los ancianos, no debe ignorarse, y en las que no los tratan como deben, tampoco.

Que son personas que, más que nadie, necesitan que el trato que se les ofrezca sea, sin ningún paliativo, cinco estrellas, si no seis, en lo que se refiere a ofrecerles una atención desde el punto de vista de cuidados médicos, alimentación, higiene, y trato personal.

Quizás puedan quedar en segundo término aspectos como la velocidad de la red wi-fi, mientras lleguen las fotos de los nietos con claridad, o el tamaño de las televisiones en los salones comunes.

Tampoco el agua de la piscina es algo importante, pero si la infraestructura de su baño, la forma en que le ayuden a la higiene personal, y el trato, siempre el trato, que es diferente al que se le debe a un niño, o a un adulto en plenas facultades.

Todos tienen sus áreas específicas de respeto. Pero las medicinas deben suministrarse con precisión, la alimentación que debe estar supervisada por un nutricionista, debe tratarse con precisión absoluta, y así todo aquello que deba ayudar al bienestar de esas personas.

Como digo, parece que estamos en campaña, y salen datos a la palestra donde dicen que hay cerca de sesenta mil personas viviendo en estos centros, lo que no es poco, ya que nos circunscribimos a la comunidad de Madrid, que representa un quince por ciento aproximadamente de la población española. Sesenta mil personas que vienen a pagar una media de mil quinientos euros al mes, lo que significa euro arriba euro abajo un mercado actual de unos mil cien millones de euros al año. No está mal.

Si se cumpliesen los ratios de personal que al parecer la ley exige, o sugiere, que no lo tengo claro, hablaríamos de unos quince mil empleados, que suponen un gasto por paciente de unos quinientos ochenta euros en ese capítulo, al mes, habrá que añadir los doscientos cincuenta euros en comidas, los treinta en energía, y la amortización de las instalaciones, que tampoco puede ir más allá de los diez euros por metro cuadrado al mes, que es precio de los alquileres en la Comunidad.

Otros ciento cincuenta euros al mes en ese concepto. Vamos, que el coste por persona se va a unos mil cien mil doscientos euros, al mes por interno, así que hasta mil quinientos de media hablamos de unos trescientos euros de beneficio por paciente.

No está mal, que me salen doscientos dieciséis millones de beneficios al año que este negocio deja como mínimo en los bolsillos de los gestores, en el supuesto de que todos fuesen privados, que no es el caso, pero es la tendencia.

No voy a mencionar las tasas de crecimiento en la demanda de estas plazas, pero digamos que a los fabricantes de automóviles, sin ir más lejos, les encantaría crecimientos en sus mercados similares a las demandas de plazas residenciales para mayores.

Voy ahora directo a mi cabreo, ya que parece que buena parte de las residencias están en manos de grupos de capital extranjero, cosa que en principio no me parece mal, algunas en manos de la iglesia católica o en asociaciones y fundaciones ligadas de alguna manera a la misma, cosa que por cierto, tampoco me parece mal. Lo que ya me va pareciendo no tan saludable es que los resultados de las inspecciones, de las multas impuestas por deficiencias en el servicio que se les debe a estas personas, como fallos en higiene, fallos en la comida, tanto en su diseño como en su realización, fallos en los suministros de medicamentos a los enfermos, haya decidido la Comunidad de Madrid, gobernada por cierto desde tiempo inmemorial por el Partido Popular, no publicarlos, haciendo defensa numantina del asunto.

La excusa es que en aras de la ley de protección de datos, mejor es ocultar ese asunto, no sea que vaya a afectar al prestigio de las compañías que regentan las residencias.

¡Manda huevos! Que diría don Trillo, con su deje murciano, que no hay mayor prestigio que en un escenario de transparencia el centro que tú regentas no tenga nunca una multa, que tenga todas las inspecciones pasadas “cum laude”, que los de la ISO no hagan más que poner adecuados a los procedimientos y a su cumplimiento.

Pero no, la Comunidad no lo publica. A partir de ahí toda especulación es válida, y la primera es que las residencias gestionadas por la comunidad de Madrid, lo hacen fatal, y no quieren los gestores, (partido popular hasta ahora) que les digan lo mal que en sus centros tratan a los ancianos.

El coste en votos, y lo que de eso cuelga puede ser importante, así que a callar. Las informaciones globales, que según El País da la comunidad de Madrid indican un incremento entre 2014 y 2018 del 50% en el número de multas (de 27 a 41). El importe de las sanciones pasa de 401.000 a 730.000 en el mismo período de tiempo, es decir, o que han aumentado las inspecciones, se han cambiado los criterios, o que esto va a peor claramente.

Parece claro que aquí a quien se trata de defender es a cierto grupo de residencias que lo hacen mal, y no entiendo como las que no son sancionadas, no lo publican a gritos, para salir de ese cenagal, o por qué en definitiva se oculta algo a los ciudadanos, con, por cierto un curioso silencio en esta campaña de las asociaciones de consumidores.

Claro, los viejecitos votan poco, y a lo mejor en este negocio hay amiguetes o grupos de poder que incrementan sus líneas de beneficios ahorrando en comida, en asistencia, en preparación de los empleados, en limpieza e higiene….

Pero no son tontos, y más del 85% de nuestros mayores quiere que sus días acaben en su casa, claramente conocen el percal.

Yo no lo sé, pero creo que alguien tendría que decirnos algo.

Fiat voluntas tua

Aburrimiento

Esta mañana Pepa, la de la radio, se embarcó en intentar navegar el mar del aburrimiento. Buen intento, si señor, porque entre las personas que discutían del asunto, surgieron las voces que hablaban del hastío global.

Y es que es cierto, al menos en mi caso, de que estoy hasta los pelos de nuestro Tito Trump, que lleva dos años ya jodiendo la marrana sin que me lo desmonten, que estoy hasta las pelotas del tal Brexit y del no menor rollo indepe.

Que sí, que estoy aburrido hasta la saciedad, que estoy aburrido de ese drama en el que se está intentando rescatar a un niño, harto, aburrido de lo repetitivo y escaso de las noticias que me enchufan por todos los medios. Que no me interesan los gritos de speaker británico, por mucha corbata de colores que lleve y por mucha pinta de ser innoble (seguro que no lo es) que mestre, como no me interesan ninguna de las campañas publicitarias más o menos encubiertas que me lanzan disfrazadas de noticia todos los días desde todas partes.

Así, que sí, estoy aburrido, muy aburrido de toda esta historia, y es que parece que ninguno de los dramas que están en este momento sacudiendo el mundo son dignos de recibir la atención de esos publicistas que antaño eran reconocidos como periodistas.

No hay un solo informativo sea en prensa escrita en todas sus formas, radiada o televisada que abra con la historia personalizada y con opiniones de familiares, de especialistas, y de cualquiera que pase por ahí, y pasan muchos, del último niño asesinado en cualquiera de las guerras abiertas hoy en el mundo, especificando quién dio la orden, quién suministró las armas, que intereses económicos públicos o privados había detrás del hecho, quién apretó el gatillo, qué piensan los papás y la novia del verdugo, y lo mismo con la cadena de mando…..

Sí, claro, lo de la salida británica, que sí, que ya me sé los argumentos, y que me habéis aburrido, hasta límites insospechados, porque lo que me interesa como ciudadano británico que vive en Denia desde hace más de veinte años, una jubilación, si perderé mi adosado con jardín o no, que si Iberia no sigue volando a Bilbao a precios insoportables no me importa, de veras, no afecta a mi vida. Y seguro que habrá otra compañía que tomará el relevo, y a los empleados, si no los mismos, si en número parecido.

Me importa una figa lo de los indepes, me tienen harto, aburrido, con las campañas a favor, en contra, de perfil, que lo que me importan son las vidas de aquellos que creen en el tal “pruces” y los que no creen en el tal engendro. Y de eso se dice poco como poco se dice de los intereses espurios tras una y otra postura.

Las páginas de internacional, de lo que ocurre en África, nada o casi nada se dice, a nadie , a ninguno de esos publicistas que antes se llamaban periodistas se les ocurre seguir con detalle lo que está pasando en la República Democrática del Congo, o si quienes mataron a aquel presidente de Naciones Unidas de nombre impronunciable allá por los sesenta del pasado siglo, cuando volaba con su DC6 aquel territorio para evitar la secesión de Katanga, mantienen sus intereses económicos en la zona.

Abrid los telediarios, por favor contando con detalle la historia de Alí Bongo, y los intereses que hay para que siga de la forma en que lo está haciendo. Ningún periodista tras la noticia, nada, todo lo más, opiniones sin fundamento, o en su defecto las notas oficiales de la parte interesada.

Sugiero hacer una búsqueda de esta historia, que ni las novelas de Le Carré superan. De la población local ni palabra, esos son seres prescindibles, sufren , mueren, y ya, nada.

De cuantas niñas han sido secuestradas en Laos, en Thailandia, en Vietnam, para llenar los prostíbulos de Bangkok nadie dice nada, nadie nos cuenta la historia de su familia, ni nos explican si fueron secuestradas o fueron vendidas por sus familias. Claro que la opinión de los dueños de los burdeles bien que se oculta, por no hablar de abrir el “News at nine” tan calvinista él, tan anglosajón él con fotos y entrevistas a los clientes, para que nos cuenten sus historias, sus frustraciones personales, y sus sentimientos después de haber fornicado con una niña o casi niña en el más absoluto de los incógnitos, en ese discreción cobarde.

Pues sí, estoy aburrido, muy aburrido de que nadie me sepa decir las últimas fechorías de corruptos como los Obiang guineanos, (fáciles de entrevistar, que hablan español), o de ese eterno camerounes que aplasta a su pueblo Paul Biya desde ¡1982!, como aquel otro que empezó como rhodesiano, Robertito Mugabe, y acabó como presidente de Zimbawe, entre ¡1980 y 2017!.

¿Nadie puede contarme las historias de corrupción de esos personajes?, seguro que son más divertidas que la mierda de los ERES andaluces, los tres o cinq percent catalanes, o la basura del PP.

¿Quiénes les pagan, a cambio de qué, para qué, cuales son las consecuencias al detalle para la población local?.

La cantidad de entrevistas posibles, la cantidad de historias por contar de la gente que desde el desastre militar de Egipto en el Sinaí, tienen que vivir en el cementerio de El Cairo. Pero es más productivo oír mentir al político occidental desde su escaño, o berrear al populista, siempre desde el punto de vista de nuestra prensa publicitaria.

Sí, me aburre intuir que los efectos de aquellas compañías americanas como la United Fruit Company, felizmente desaparecida, hayan surgido Noriegas, Somozas, y no sé cuántas cosas más que posteriormente mezcladas convenientemente con la coca, hacen que millones de personas deban abandonar sus casas y a la desesperada jugarse la vida en la frontera para vivir en uno de los países más racistas del mundo y conseguir limpiarles la mierda en sus mansiones a los amos del universo de los Estados Unidos de América en el mejor de los casos.

Y pregunto, ¿no hay historias qué contar?. Posiblemente las haya pero no son interesantes para nadie, que la publicidad que servimos al poder hoy va por otros derroteros .

Y luego quieren por ahí que se me quite la cara de acelga.

Con su pan se lo coman

¡Que le pille el toro!

A mi Teresita la tienen de los nervios. Que hay que salir de esa maldita Europa a la que ya derrotaron en Waterloo, pero así no, así no, le dicen sus conmilitones, pero no le dicen cómo.

Porque estas cosas de las separaciones siempre son malas, y cuando hablamos de países son peores, que ahora doña Teresita no se enfrenta a los labour ni a los tories, se enfrenta a unos pocos o a unos muchos, según se vea, de cada lado de las bancadas.

Tremendo, y es que como en los casos de los independentistas que en el mundo han sido, la “transversalidad” del asunto pilla a derechas a izquierdas, a centro y por supuesto a medio pensionistas.

No es que me parta, porque al final la cosa se va a llevar por delante haciendas y quizás vidas, de las últimas, espero que ninguna, en aras de aquello de que en mi escalera quiero mandar yo, como si eso de tu escalera fuera un término aceptable.

Y es que por mucha escritura de propiedad que uno tenga los derechos sobre las cosas no son totales, que siempre hay cosas, letras pequeñas y no sé cuántas mandangas, de forma que sobre tu escalera hay otros derechos que cabalgan a sus lomos y que te son ajenos, como por ejemplo las legislaciones municipales, esas que no te dejan hacer ruido, que no te dejan tirar el orinal por la ventana, por mucho que grites lo de ¡agua va!, o sin ir más lejos echar un par de pisitos más que la niña se nos casa, y el casado, casa quiere.

Estamos en lo de ni jodemos ni se muere padre, y eso que solo se está hablando de un preacuerdo, con lo que ya, de un tratado definitivo ni pensamos.

Los europeos empezamos a estar hasta los pelos de toda esta panda, que como decía Charles de Gaulle, (ese de la plaza estelada en Paris), la cosa no irá nunca bien con los británicos. Nunca serán unos socios leales, siempre buscarán su beneficio a costa de lo que sea, y en el momento que se les pida remar con todos por un proyecto común, hundirán el barco.

A Doña Teresita quieren que le pille el toro, o que se la coma el tigre, que ni siquiera le dejan hacer un segundo referéndum, que esta vez, desde luego les sale lo de quedarse y no les gusta un pelo.

Pero salirse a las bravas tampoco, que les sale muy caro, y van a tener que pagar aranceles hasta las novelas de Conan Doyle, y no hay espíritu que lo aguante.

Como me han dicho de forma seria y reiterada que abandone la cara de acelga que estas cosas me producen, intentaré reirme del asunto, con la dificultad que ello conlleva, ya que cada vez que me aparece en el panorama la cosa británica, no puedo por menos que mirar hacia casa y ver a mis catalanes catalanistas, esos que hicieron que creyésemos que tenían seny, que de sentido común y señorío viene la palabra, y resulta que no.

Que esos indepes, tan transversales ellos como los británicos, también están jugando a la deslealtad, al odio, al caciquismo pueblerino, y arrancando concesiones a todos aquellos gobernantes que en su estulticia creen que hay algo de honestidad en esas gentes.

Al final, que nadie se olvide del origen de las cosas. En el caso del Reino Unido, no fue más que el intento de un tal Cameron de mantener su posición de primer ministro, que la casita adosada de Downing Street, (the ten) como ellos dicen, debe ser muy cómoda.

Que las negativas a todo de los laboristas hoy, no tienen más objetivo que cambiar a Doña Teresita de su adosado en el “ten”, por el tal Jeremy, que no hay más, dejando a un lado al tal Boris que anda a ver si cae algo y pilla cacho.

Y eso es todo, que a partir de esas premisas, se montan los espectáculos mediáticos con mensajes incompletos, con mensajes directamente falsos, bien arropados por esa nueva cultura que se ha implantado de seguir a golpe de “me gusta” de forma ciega al leader.

Y en mi Catalunya, lo mismo, que todo esto empieza porque el Arturet, quería aguantar su despachito con vistas a los naranjos del patio de palacio, que desde allí se decidían muy bien las adjudicaciones de los contratos públicos, y siempre se quedaba entre las uñas ese tres per cent, tan útil para el mantenimiento de “!lo necesario”.

Y punto pelota, que a partir de todas esas necesidades primigenias se va construyendo piedra a piedra cualquier estructura que acabará costando sangre al pueblo. Pero eso no le importa a nadie, que son daños colaterales, que eso es todo, que si te matan al hijo, no debes preocuparte, es un mártir, ponemos su nombre en la lista, y el once de setiembre sacamos pañuelos para enjugar la lagrimita que a buen seguro derramará algún seguidor fanático.

Me gusta, puñito cerrado y dedito arriba. El leader dirá un día que me suicide, como en las sectas esas americanas, que vienen los ángeles a llevarme al Nirvana, o a casa de su puta madre, que es lo mismo, y lo hará cuando esté bien seguro de que le he dado todo mi patrimonio, cuando se haya cansado de abusar de todas las mujeres que le siguen, cuando, en fin, el seguidor sea solo una carga.

Estos líderes se me antoja que están más cerca de la presunción de culpabilidad miserable que de otra cosa, y deberíamos poder defendernos de ellos, pero en cuatro años se puede hacer mucho daño, se pueden lavar muchos cerebros, se puede robar a manos llenas, si es el caso.

Así, que por el momento, la cara de acelga que se me ha puesto, ahí se queda, no me apetece cambiarla, y es que el entorno en el que nos movemos me hace sentir de esa guisa.

Y antes de cerrar esta bitácora de hoy, añadiré que los modales de patán que Tito Trump nos enseña desde la Gran América, no me animan a cambiarla, como a los empleados públicos a los que ha dejado sin trabajo.

Total, daños colaterales.

¡Vaya pandilla!

 

La Pepa de Gredos

Estos días en los que nos acordamos de que hace cuarenta años los españoles, bueno unos pocos españoles, andaban discutiendo como reorganizar el solar patrio, que había dejado el período de la dictadura totalmente yermo.

Los padres de la Constitución que luego hemos dado en llamar remataban los trabajos en un Parador, el primero de todos, en la sierra de Gredos, lugar, por otra parte en el que siempre que he ido me he encontrado muy a gusto.

Seguro que hubo sus más y sus menos, que cada uno intentó arrimar el ascua a su sardina, que las cosas no salieron al completo gusto de nadie, pero algo salió como referente de nuestro marco legal actual, que no es poco.

Y eso en una tierra en la que le dimos a la Ilustración con la puerta en las narices, es algo para tener en cuenta, así que permitan ustedes que me congratule de que tengamos a esta lozana cuarentona entre nosotros.

Valga esta pequeña introducción para poder reflexionar acerca de este momento de revolución aparentemente incruenta que estamos viviendo y que me temo está escribiendo una historia en la que el ser humano va a ser sacrificado por unos pocos de ellos, sin remisión, sin pausa, eficazmente.

Cada mañana nos despertamos con nuevos argumentos para el descontento, aquí y en Sebastopol, que las cosas son así. Y si hoy llegan noticias de que han detenido a na China en Canadá por haber vendido telefoninos en Irán, o en Irak, para que se la lleven a los USA, codo con codo, ayer Don Putin le comenta al mundo que si Tito Trump rompe el tratado nuclear de no proliferación de armas ellos se ponen a fabricar no sé que maldita cosa prohibida en el tal tratado, y a otra cosa.

Que me dicen que en la frontera de Tijuana, los hay que prefieren ser detenidos por la policía americana, que volver a sus Guatemala, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Chiapas de origen, y es que hasta la pobreza y el abuso deben tener unos límites, que una vez traspasados hacen que la gente llegue casi a preferir la muerte.

Los tiempos que corren no son buenos, no lo son para los pobres que cada vez somos más, y en esta España del cabreo eterno, las más de las veces con razón, lo de las dos Españas anda también alborotado, que nuestros dirigentes se aprendieron muy bien lo de las derechas y las izquierdas, y antes muertos que aceptar alguna virtud en el punto de vista del oponente político.

Y es que las dos Españas se están llenando de marcas y de reinos de taifas, muchas cabezas de ratón, me temo, ninguna de león.

A costa del revuelo de las elecciones andaluzas, si hubiera estado por allí con derecho al voto, hubiese votado un poquito a cada uno, pero eso es imposible, como imposible es que los partidos que se sitúan voluntariamente a un lado y al otro de esa línea imaginaria que separa la derecha y la izquierda sean capaces de sentarse a la misma mesa a discutir las necesidades que tienen los ciudadanos, y darles la mejor de las soluciones.

Lo hicieron hace cuarenta años en Gredos, y todos ateniéndose a su ideología se merendaron unos sapos de buen tamaño, lo sabemos todos y es lo que en estos aniversarios, de alguna forma agradecemos.

Quizás lo ilustrado de aquellos hombres del Parador de Gredos fue lo que consiguió crear este marco legal que nos ha servido a todos, quizás.

De lo que no tengo ninguna duda es que la casposa casta política de hoy no hubieran sido capaces de siquiera sentarse a la misma mesa, no lo son, definitivamente, y aquí estamos todos nosotros sufriendo las consecuencias de tener la “Caspa” política que hemos llevado a nuestros parlamentos.

Lo peor de todo, es que en el entorno de guerra mundial, (global quizás sea el calificativo más adecuado), es lo peor que nos podía haber pasado, y es que todos los extremismos nacen del expolio excesivo al pueblo, que en ello estuvo el surgimiento de los Mussolini, Hitler, Stalin, Mao, los grandes fascistas (por fascio, es decir facción, bando de gente que se separa de un grupo por no estar de acuerdo con sus ideas y se opone a ellas de modo violento) del siglo XX.

Y en nuestra España, la crisis que se llevó a partir de 2007 vidas y haciendas, provocó el nacimiento de movimientos fascistas (Espanya ens roba), que lo primero en estos movimientos es lo de mi pueblo primero, es decir nacionalismos, (Über alle), America First….¿verdad Señor Trump?, ¿Verdad británicos de ombligo sonrosado?.

Me preocupa, porque estos movimientos conducen siempre a guerras más o menos cruentas, y ahora estamos inmersos en una de ellas, en la que el objetivo es la destrucción del enemigo, porque ya se nos ha olvidado aquella Ilustración que una vez entendida ha alejado la guerra cruenta de ejércitos de niños fuera, al menos de Europa durante más de setenta años, y casi ochenta en España.

Cierto que la guerra es comercial, sin bombas y sin ejércitos tradicionales, por el momento, pero el objetivo es ser más poderoso que tu vecino, que el otro bloque, que esto se parece cada día más a la distopia orwelliana, con Grandes Hermanos que lo saben todo de nosotros, con Ministerios de la Historia que manipulan nuestros recuerdos como sociedad, con Ministerios de Propaganda que nos dicen con la mayor precisión cómo debemos pensar, con cada uno de nosotros transformados en productos que se compravenden.

Sí, ciertamente echo de menos aquel espíritu del Parador de Gredos, en el que tantos sapos se tragaron a derechas e izquierdas, para conseguir que de una vez se pudiesen votar a todos los partidos en uno solo, nuestra Constitución, que dicho sea de paso, no me gusta al cien por cien, que me parece que hay derechos concedidos que no deberían haberse permitido, y derechos que los ciudadanos deberíamos gozar, y que no están cubiertos.

Pero esa es su grandeza, y lo que sale de una negociación entre ilustrados honestos, beneficia a muchos, a casi todos.

Vale

 

Doblada

Desde luego eso tan español de dejar las cosas para el último momento, no es en general buen negocio, que todo necesita s reflexión, todo necesita tener en cuenta que lo de arriba está abajo y lo de abajo está arriba. (Frasecita para iniciados).

Y me está dando en la nariz que en eso del Brexit nos la han vuelto a meter doblada, como siempre por otra parte, que ya estamos hechos a la tal cosa, y que en el ano gastamos unas hemorroides callificadas que ya ni molestan.

Realmente me importa un carajo (cazoleta del palo mayor de los navíos donde se sitúa el vigía), lo que vaya a pasar en Gibraltar, no soy llanito, no creo en las fronteras, es más me sientan fatal, porque hay que cruzarlas y pedir permisos.

Me sientan fatal porque siempre se han levantado a la fuerza, con sangre ajena, para defender privilegios de los que más mataron en su momento, y porque siempre he creído en el derecho que tienen todos los seres humanos a circular por la tierra, a vivir donde no haya nadie viviendo antes. Así de sencillo, así de imposible.

Dicho esto, la sensación que me ha quedado, digo bien, la sensación que me ha quedado, es que hemos hecho de nuevo el lila, y los británicos han conseguido un artículo en el tratado de salida de la Unión Europea, y nosotros con una cartita de intenciones de esas que les mandan a los bobos para que se callen.

¡Lo que nuestro país ha perdido a lo largo de la historia con esas actitudes!.

Yo entiendo perfectamente que nuestros gobernantes llevan una carga excesiva sobre sus hombros, entiendo perfectamente que los equipos de asesores se han de montar con amiguetes, que si no la soledad del poder agobia hasta extremos insoportables. Lo entiendo, de la misma forma que entiendo, que con el nepotismo por bandera, sea de familiares directos o de miembros y simpatizantes, ora de tu partido, ora de tus afines ideológicos la posibilidad de que se te cuelen vagos, malos profesionales, e incluso resentidos, es alta.

Y es la sensación que le queda a no en el cuerpo, porque la salida del Reino Unido, (a partir de ahora la Pérfida Albión) de la UE lleva negociándose hace mucho tiempo, mucho tiempo, y dos días antes nos enteramos del hecho de que a última hora nos cuelan un tal artículo 184, en el que se nos ningunea.

¡Cooñooo, que llevan dos años mirando lo de Irlanda del Norte, y nosotros nos damos cuenta ahora!

Eso ahora, a última hora, que por la dejadez de nuestros políticos, de nuestros representantes en Bruselas nos la han vuelto a colar, a meter doblada, ya saben ustedes.

Y no estoy metiéndome con este o aquel partido, no, ni mucho menos, lo hago con todos y cada uno de ellos, que las negociaciones se iniciaron con el Partido Popular y Ciudadanos controlando la Cámara baja, y el resto en la oposición. Ahora la cosa es al revés, que me da lo mismo. Y es que nadie en ningún momento a interpelado al gobierno, a los negociadores del nuevo tratado acerca del tema ese de Gibraltar. Vaaayyaaaa.

No recuerdo interpelaciones parlamentarias sobre el tema, no he visto comentarios en prensa de lo que se estaba negociando sobre este asunto. Nada, hasta dos días antes, momento en el que el presidente es forzado a aplicar el método Stanislawsky para actuar delante de todos los ciudadanos, y explicarnos las consecuencias de la dejadez no solo de su administración, sino la de todo el arco parlamentario.

Gajes del oficio, digo yo, que hay que vender una cagada de todos como un éxito propio. ¡Joder que tropa!, que encima luego se le echan encima sus opositores diciendo lo mal que lo han hecho los dirigentes actuales, cuando ellos no han ejercido su trabajo de oposición, por el que, nadie olvide, les pagamos una pastizara de esa que sale de nuestros impuestos.

Pero no pasa nada, parece que estamos acostumbrados a reírle la gracia a toda esta panda de malos empleados que tenemos los españoles, eso sí siempre que sean de mi equipo, que el analizar las cosas se nos da fatal, y los juicios ecuánimes no son españoles.

Viendo al S. Casado y al S. Rivera cargando las tintas sobre la ineficacia de nuestro gobierno actual, y al que sostiene el micrófono calladito, sin preguntarles que hicieron para que ese tema, que tanto les duele ahora que le pueden echar la culpa a otro político, estuviera resuelto y bien incrustado en el tratado cuando era responsabilidad suya, y que interpelaciones hicieron en sede parlamentaria, o en campaña de publicidad para que se tuviera bien en cuenta con un buen texto legal para ser incluído en el Tratado.

Vaya panda, vaya tropa, todo a última hora, aunque no me atrevo a buscar las causas más allá de lo que estoy haciendo, que la administración, a la que te quejas de su ineficacia, te saltan con aquello de que no hay personal, que con eso de los recortes, no podemos estar en todo.

Que no, que no, que no es por mi culpa, que aunque sea un puñetero inútil y un vago, es que falta gente en el negociado, y pagan poco.

En fin, mezclando churras con merinas, como siempre, que no he sido yo, que ha sido el otro, que tenemos el negociado lleno de expedientes por resolver, que no sabes lo dura que es la vida en este despacho, con el jefe que tenemos….

Así, que nadie se preocupe, seguiremos perdiendo, como siempre, por dejadez, por falta de….por falta de honradez, que lo único que parece que nos interesa es “hablar de nuestro libro”, nunca del libro común.

Le preguntaré a mi amigo que me dice es íntimo de Barnier, si aún el buen gabacho negociador se está riendo de cómo se la ha colado a los españoles, que se lo pusieron muy fácil, y es que Pedrito se ha enterado con el jet lag cubano encima. ¡Lo que le faltaba a sus neuronas!.

Lo único que espero es que los consecuentes chascarrillos al menos me hagan reír un poco.

Con su pan se lo coman

Tomar partido

Nos pasamos la vida diciendo que los políticos son entre malos y peores, que no dan una a favor de quienes les han votado ni por equivocación, y, la verdad es que algunas veces me he llegado a preguntar si la cosa era realmente así, o como casi siempre andamos “calientes” por las que creemos que nos lían, exageramos en lo negativo.

Ayer de alguna manera empecé a convencerme de que al menos parte de los políticos, se han quedado sin discurso, como se dice ahora, y andan perdiendo las formas, como no puede ser de otra manera, que quien insulta, quien desprecia al oponente, es que no tiene argumentos.

El representante del gobierno italiano, creo que faltó al respeto a la Comisión Europea, y ya llueve sobre mojado, que no se puede pisotear literalmente la carta que recibe de los representantes de sus socios europeos, delante de todo el mundo. No se puede, bueno, sí se puede, que lo hizo, pero no se debe.

Por mucho que no le guste esto o aquello, o quiera enviar un burdo mensaje a sus votantes, que no, desde luego, a todos los ciudadanos italianos, que es a quien representa, una vez alcanzado el poder.

Imagino a millones de italianos avergonzados por aquel hecho que ni Krushov en sus peores momentos superó.

Luego seguimos con que la próxima carta que espera recibir es la de Papá Nöel, o la de la Befana, que tanto se me dá.

Otra grosería, y es que si no te gusta lo que se cuece, por favor, utiliza los cauces establecidos, entre otros por tu propio país, en los tratados de la U.E., y si no eres capaz de que se plieguen a tus expectativas, deja el club, a la inglesa, y no pasa nada, seguiremos vivos todos tras esa decisión.

Ciertamente todas estas groserías, me parecen casi de guante blanco cuando las comparo con el denigrante espectáculo que los padres de la patria españoles, dieron ayer en el Congreso de los Diputados.

Insultos, escupitajos, al parecer, expulsión de la cámara, desprecio al ciudadano que no piense exactamente como él, como ellos.

Es denigrante, para mí, como español, que mis representantes políticos me ofrezcan espectáculos como el que se vivió ayer en el Congreso de los Diputados, sin ningún rubor, vomitando odio y zafiedad.

Y la seño los manda fuera de clase, siendo no eso lo malo, que a poco los tendremos de nuevo a la greña, que son formas y modales que, me temo vienen desde la cuna”

Y es el populismo zafio, que a lomos de Varoufakis, del “Cinque stelle”, y de tantos y tantos otros encabezados por el famoso Tito Trump, han venido para quedarse, que en la época del click, del emorticón, del me gusta, quizás sea lo que haya que hacer, pues la costumbre de interpretar un texto semi-complejo, o un argumento bien soportado, se ha perdido entre las brumas de los planes de educación, y entre las redes sociales.

Quizás es que estoy quedándome obsoleto y ya mis puntos de vista están más cercanos a usos que se consideran ramplones, fuera de tiempo, que lo que hay que hacer es darle compulsivamente al me gusta, y si no, se escupe, se desprecia se insulta, que el construir un argumento lleva tiempo y esfuerzo, y además no creo que me lo explicaran en el cole.

Y así vamos, que no quiero creer que esta clase política que prolifera sea la que al final acabe tomando todas las decisiones que nos afecten, aunque todo está dentro de lo posible.

Y es que dicen que vivimos en democracia, y que lo que importa es el voto de los ciudadanos, si el nuestro. Aunque en los últimos años me parece que de ciudadanos hemos pasado, quizás por voluntad propia, a producto de mercadeo, y como tal nos tratan.

Y es que el sueño de los totalitarismos parece que por casi unanimidad va a entrar en nuestro ordenamiento jurídico. Cosas de los partidos políticos, de esos teóricos servidores públicos que pagamos a través de nuestros impuestos.

Quieren trazar nuestros políticos a través de las opiniones que podamos verter a las famosas redes sociales, vamos lo que sugirió Orwell hace ya setenta años más o menos.

¡Vaya fichas de ciudadanos a disposición del poder político!.

Y aunque nos dicen que estos datos servirán únicamente a efectos de enviar propaganda electoral en épocas electorales, eso no se lo cree nadie. Bueno, yo no me lo creo.

Esto es lo de la famosa Stasi, una ficha política por ciudadano, de la secreta de Franco, con jefes de escalera que informaban de comportamientos y pensamientos. Nada nuevo, desde luego, salvo que lo ponen en marcha quienes tendrían que defendernos de esas prácticas.

No podré nunca más opinar sobre el independentismo, aunque creo que llego tarde, que habrá represalias contra mi familia, contra mí, seguro, tarde o temprano.

Y es que aquello que fue de oro, nuestra intimidad, ha sido profanado, sin vuelta atrás, que ya no existe la inviolabilidad del correo, que mis mensajes están abiertos a todo el mundo, a mis amigos, a mis enemigos, a mis proveedores, a todos. Que ya no puedo poner lacre a la misiva que le entrego al mensajero, que llega roto y publicado su contenido.

Claramente me hago viejo, que todo esto me supera, que no lo entiendo, que no lo acepto. Que si le mando un mensaje a Chuchita es solo para ella, que no quiero, si ella no se lo enseña, que lo vea su marido, por ejemplo.

Y desde luego que se abra la puerta a que mi pensamiento, mis opiniones puedan ser usadas contra mí, no lo quiero.

Lo malo de todo esto, es que nadie nos va a defender de esta próxima tropelía, que la excusa que nos han dado de que será solo para publicidad electoral no se lo cree nadie.

Supongo que en los presupuestos generales que no quieren votar los “malos”, habrá una partida para servidores de almacenamiento de datos de españoles, que ningún partido, de esos que están a mi servicio impugnará.

No quiero que mi pensamiento, que mis datos caigan en manos de partidos que proceden de organizaciones terroristas. No quiero. No quiero que se bloqueen posibilidades laborales mías o de los míos por los perfiles que se puedan trazar, no quiero que abran mi correo, que aún es delito, pero parece que se ignora. Que el mensaje que pueda enviar a una persona o a un grupo reducido de amigos, no sea visto por nadie más que por ellos.

Seguiré con el tema, seguro, y no sé cómo defenderme.

Dios nos proteja

Don Carlos

Aquí parece que todo el mundo roba, que nos despertamos esta mañana con la noticia de que el jefazo más gordo de la primera compañía mundial en el sector del automóvil, Renault-Nissan-Mitsubishi, que vende alrededor de doscientos mil millones de dólares, y emplea a más de medio millón de personas, ha sido pillado metiendo la mano en la caja. Vaaaayyyyaaaa.

Dicen que se ha comprado unas casas por ahí, en su Brasil querido, en Paris, no sé, por ahí, que D. Carlos Ghosn, se ha gastado en inmuebles no sé cuanta pasta del grupo, nos quince millones dicen algunos, y que además dejó de pagar al fisco otros treinta y ocho. Pues nada, que todo es presunto, como el jamón en Portugal, y ya veremos si hay algo o hay más, que por el momento hoy lo botan, que diría un argentino.

Así, que, Don Carlos ha metido las manos en unas decenas de millones de dólares, pero la reacción ayer del mercado bursátil fue el de penalizar a la compañía con una caída del catorce por ciento, más un dos por ciento que lleva de caída esta mañana. No está mal, que en capitalización bursátil, los mercados han castigado al grupo con dos mil millones de dólares.

Pero lo más divertido es que leyendo los periódicos económicos esta mañana, resulta que están poniendo en duda el que se mantenga la alianza entre Nissan, Mitsubishi y Renault, vamos que el primer grupo automovilístico del mundo, iba a dejar de serlo. ¡Vaya palo!.

Desde luego, y no pienso salir a la calle a preguntar, si alguien iba a comprarse un coche de estas marcas no creo que deje de hacerlo por las supuestas tropelías de D. Carlos, ni el obreramen va a ponerse en huelga por el tal asunto.

Consecuentemente no creo que los beneficios por acción, que la compañía, en definitiva vaya a sufrir pérdidas de algún tipo por el hecho de tener un presunto chorizo como chairman, bueno, de haberlo tenido, que hoy lo mandan a casa, o a casas, de esas de Brasil, Paris, o Beirut.

Dicen que hacían trampas con la historia de la emisiones de gases nocivos, como lo de sus primos europeos, y no sé cuántas maldades más. Ya lo siento.

Los detectives esos de las novelas negras, desde mis admirados Mascarell, Montalbano, Carvalho, y hasta Perry Mason, cuando veían al viejecito mal asesinado, lo primero que preguntaban era por los herederos. Lo del mayordomo ha sido siempre más británico, más victoriano, incluso.

Es decir, a quién beneficiaba el crimen, y ciertamente valga como simil, pero no es casualidad, poniéndome conspiranoico, claro, que la industria del automóvil americana esté libre de todos estos pecados, que desde que Iacocca no anda dando la lata, Detroit está cerrando por derribo.

No quiero, ya digo, no quiero ponerme conspiranoico, pero cualquier patada en el culo que se le dé a la industria no americana del automóvil, aparentemente le viene bien al simplismo de Tito Trump, y a su agresividad, también comercial y Dios quiera que ahí se quede.

Si estas teorías conspiranoicas son ciertas, y ya me gustaría, por aquello de que dan mucho que hablar, y son entretenidas, seguro que tras las ventas masivas de acciones de Renault por parte de los grandes fondos, supongo, que hay indicaciones muy precisas de la Casa Blanca. Tela marinera, y argumento de Best seller, de esos del amigo Clancy, con peli misión imposible “doscientos quince”, a continuación por mucho que el bueno de Tom Cruise se nos está poniendo camastrón.

Sea o no cierto todo esto, que seguro no lo es, me pongo a pensar que siempre ha sido mejor superar a la competencia a base de investigación, inversiones correctas, análisis de futuro acertado (no hablo de visionarios, que ya no se lleva), y mucho, mucho trabajo y esfuerzo cotidiano, lejos de pelotazos, de atajos, y de “esa normativa es para otros”.

Y es por eso que en el supuesto que nos ocupa, Tito Trump

Se esté equivocando a medio y largo plazo, que a corto, a lo mejor consigue que este trimestre, y al abrigo del ruido mediático, de las caídas en bolsa, y alguna mandanga más unos cientos de coches no sean vendidos por Renault-Nissan-Mitsubishi, y pasen a su competencia, pero desgraciadamente, la General Motors, la Ford, no recuperarán demasiados de esos coches, me temo.

Como tampoco parece que les haya hecho sacar la cabeza el escándalo de Wolksvagen, que Detroit parece que cierra por derribo.

Y vuelvo al tal Don Carlos, el de las varias decenas de millones distraídos, que me lo van a crucificar, y me parece bien, vamos muy bien si todo se demuestra, que ya veremos, pero si escuchamos los trampantojos de Tito Trump, o de tantos y tantos CEO’s o políticos que son y han sido, desde Craso, por lo menos hasta nuestros días, pasando por nuestro Duque de Lerma, nuestros Momentines, Ruiz Mateos, y así sin parar, yo me parto el pecho cuando me salen esas pérdidas de más de dos mil millones de euros en capitalización bursátil que le ha caído al grupo automovilístico. Ya me gustaría saber quién abrió puts antes de ayer. Que el dinero es como la energía, que ni se crea ni se destruye, solo cambia de manos.

Seguiremos controlando, más o menos, que tampoco nos dejan ver mucho más que sombras en el fondo de la cueva, a ver como se van desarrollando las diferentes batallas que en este nuestro mundo se van librando a cuentas del control del poder económico, que llevan a cabo el Imperio, y claro, los chinos.

Ya veremos, que por estos lares ya sabéis que las cosas andan a trancas y barrancas, que ni la economía, ni la política son capaces de servir a los ciudadanos, como ha pasado siempre, y por consiguiente, vemos todo esto como si fueran historias de platillos volantes.

Por el momento yo no necesito cambiar de coche, pero veremos cuantos Renault se convierten en Peugeot, y cuantos Nissan se transforman en Toyota, porque no veo a la peña muy animada para comprarse un utilitario americano.

Con su pan se lo coman

El Apagafuegos

Ando algo confundido, deben ser los años, o como dirían mis hijas y pronto mi nieta, ¡Jo! ¡es que no te enteras!, y como siempre seguro que hablamos de política.

Y es que estoy confundido con este chico tan monín que nos han puesto de presidente, y que me aseguran quiere que los chicos no tengan que sufrir con eso de las notas, que les aprueban sin aprobar, o lo que es lo mismo, los suspensos les permiten seguir, quizás entrar en la Universidad, no me entero.

Que para ese viaje no hacen falta alforjas, simplemente que no califiquen, que abran las puertas, que la educación está ya en el teléfono para potenciales (iba a decir tontos) ciudadanos del futuro.

No hay que estudiar, que nos van a sacar las castañas del fuego los robots, que si queremos saber algo, nos lo dice San Google bendito, (Wilkipedia es para las élites intelectuales), que el progreso está solo en votarle a Él, a nuestro presidente y a sus acólitos, sin, por supuesto una sola pizca de crítica.

Claro que los reyes del corta y pega en las tesis doctorales, deben ser generosos con los que les siguen, que son el ejemplo de las generaciones futuras…(futudas las veo yo), pero como ya lo hizo Felipe González, pues hay que respetar las canas leer a los clásicos del trile político, y lo más importante, seguir sus sabias lecciones.

Entre unos y otros van a acabar dejando este patio de Monipodio hecho unos zorros (no digo un solar, que me cambian el plan urbanístico y me lo llenan de hipotecas), que en el momento en que más necesitamos la formación competitiva, nuestros queridos gobernantes solo piensan en cambiar la estadística de abandono escolar, para tener algo de lo que vanagloriarse cuando toque votar otra vez. Ellos sabrán, y nosotros, como siempre a sorbernos los mocos en una esquina de la sala.

Hoy me pedían argumentos para meterle los dedos en los ojos a un ex alcalde pepero, de esos de los pueblos ricos de la carretera de la Coruña, de esos que se andan medio ahorcando con los cinturones alemanes, de esos que encima tienen acceso a foros en los medios de propaganda que antes se llamaban de comunicación, a vueltas con lo de mi Cataluña.

Las cosas que este señor insinúa sobre mi tierra y toda la parafernalia independentista que tanto su partido, como el que actualmente ostenta mi representación han permitido a base de necesitar ir vendiendo poco a poco a España, para seguir en el caballo del poder, son vomitivas.

Y le retiro cualquier autoridad moral a este señor para hablar de mi tierra, ya que solo con seguir lo que de él comenta Wilkipedia se me quitan las ganas de contestar a mi amigo. El señor Romero de Tejada, no es un referente para mí en sus opiniones. Lo siento.

Con respecto al tema de los supuestos deseos de independencia de mi tierra, en esta bitácora, he expuesto en más de una ocasión, la rabia que me ha dado el vivir el hecho de que mis representantes políticos hayan hecho dejación de sus funciones de defender a los ciudadanos que el nacionalismo lleva atacando décadas.

Han permitido que se adoctrine a los niños en el odio a lo que no sea catalanismo independentista, que hasta el señor Aznar hablaba mi lengua en la intimidad, con tal de mantener su posición de poder, y Zapatero hizo promesas que nunca debía hacer, y don Sánchez, lleva el mismo camino.

Se ha permitido que la ley se ignore, poco a poco, que si no rotulas en catalán tu negocio, ya sabes, acaban cerrándotelo a multas acosándote hasta la saciedad.

La televisión que pagan todos los catalanes se revuelve contra más de la mitad de sus clientes, día tras día, programa tras programa, y todos tan contentos.

No puedes ser juez, que si las sentencias no gustan tienes el acoso servido en casa, no te van a dejar trabajar si no eres de la “seba”.

Todo eso se ha permitido a unos partidos con ladrones, cierto que por otros partidos con ladrones, cuyo solo interés ha consistido en mantener el poder al precio que fuera, y el precio ha sido Cataluña.

Así, que no me vengan a estas alturas de la película con milongas de que si es necesario un referéndum, que si la cosa en caso contrario no tendrá solución, que si los catalanes…..¡coño!, a ver si aprendemos a decir una parte de los catalanes.

Lo que se ha hecho en estas décadas ha sido crear un incendio, un problema a costa de demasiada gente, y ahora esos incendiarios parece que vienen con las mangueras de los salvapatrias.

El que el Sr. Romero de Tejada me venga ahora con mandangas de que no sé cuántos catalanes no han tenido representación, y las historias de los porcentajes, me parece ahora inane. Y es que tanto su partido, como en partido socialista, tuvieron la posibilidad de evitarlo con sus mayorías absolutas, haciendo la ley electoral más justa.

Pero había que mantener el poder, y en algo debe andar este señor, cuando habla del derecho a decidir de forma que solo afecta a los ciudadanos de Cataluña.-

Y no, yo quiero, porque la Constitución me da el derecho, de que la posible segregación de una parte de España sea también decisión mía, en la parte que me corresponda.

Así que no mareen, por favor, que cuando los españoles que hayan suspendido, tengan sus títulos universitarios les podrán colar estas patrañas. A mí por el momento ni de broma.

En cualquier caso, todo mi respeto para las opiniones de este político, faltaría más, que puede decir a los de Público lo que le apetezca, y convencer a quien se deje.

Yo me voy a cenar.

 

El Nobel

Me llama mi amigo el sueco muy preocupado porque no habla bien el catalán, cosa que en el fondo me sorprende, que puestos a hablar lenguas poco comunes la suya es de las que menos se habla en el mundo, y se me hace difícil comprender su interés por otra minoritaria. Pero qué le vamos a hacer.

Claro que la cosa va por otros derroteros, y es que mi amigo el sueco, no da puntada sin hilo, que parece un personaje de esos de Camila Läckberg, y cuando demuestra interés por algo, hay que buscar al asesino por algún sitio, y eso que en Suecia no usan mayordomos.

Lo entiendo, y es que no se atreven a darle el Nobel de la paz a Tito Trump, que se les viene el prestigio por los suelos, bueno no, se les va al sótano, que de tanto dar el tal premio a presidentes del Imperio, uno tras otro, tienen que buscar políticos huidos de la justicia de su país, o lo que se ha venido en llamar en círculos nacionalistas “Los Puchis”.

Y mi amigo el sueco, que como digo, anda nervioso el hombre, quiere convencer al tal “Puchi”, de que, por favor, por mucho que se ponga pesado el Times, decline su candidatura al Nobel de la Paz.

Que todo el mundo sabe que esos del Time le tienen tirria a Tito Trump, y cualquier cosa les vale para que no le den el premio Nobel al prócer del Imperio, y eso que es más blanco que Obama, y más chulo, y más de todo.

Claro, piensa mi amigo el sueco que al Puchi, solo se le puede convencer en catalán, que no quiere hablar en nada más que eso, y ahí me ves intentando decirle al pobre hombre, que no, que puede hablarle hasta en inglés de ese que tiene acento de la Garrotxa, (hay que ser nacionalista hasta en el acento al hablar inglés), que lo que no puede es decir ni buenos días, que no puede alabar la sangría, la tortilla española, ni el cocido madrileño, aunque todos sean inventos catalanes. Por lo demás el hombre es muy razonable dentro de su estrecho campo de visión, que el flequillo no le deja tener la amplitud de miras que le pide su corazón.

Pero mi amigo está muy preocupado, que últimamente, dejando a un lado la lista de premiados, me recuerda que ese premio de la paz, quedo claramente reflejado en el testamento de Alfred Nobel, donde dice, según el Espasa:

-Se concederá a la persona que haya trabajado más y mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes, y para la celebración y promoción de congresos por la paz.

Justo lo de Carter, Obama, Anwar al-Sadat, Kissinger, Arafat, Isaac Rabin, Menahem Begin, Simon Peres……y lo del Puchi, claro.¡Buuf!. ¡Vaya lista!

Pero me dice que lo deciden los noruegos, que ahí los suecos pintan poco, y se me queda tan pancho el hombre.

En cualquier caso como tienen aún reciente el caso de la birmana Aung San Suu Kyi, que parecía tan buena chica cuando andaba presa en casa, y que les sale ahora con un posible genocidio de la etnia Rohinyia, están pensando que como se les cuele el Puchi, lo mismo la lía cortando cabezas charnegas, una vez premiado. Y es que la globalización es muy mala, que se sabe todo, que las noticias falsas lo cubren todo. ¡Puaaafff!.

Yo le digo a mi amigo el sueco, que deberían echar mano de grupos de esos desfavorecidos de los que tantos hay en el mundo, y que soltaran el milloncejo de pavos al barrio más pobre de…..y busca ahí el país más pobre que puedas encontrar.

Proyectos para mejorar la vida de esas gentes, no habrán de faltar, incluso proyectos gestionados por gente honesta que realmente conoce los problemas que han conducido a la degradación humana a ese colectivo.

Si, ya sé que la cosa no funciona así, que queda mucho más chulo dárselo al Koffi Anan de turno, o al Presidente del Imperio, o a esas agencias de Naciones Unidas, es decir a gentes a las que el millón de reales de a ocho se les pierde en el viaje a recoger el premio.

Y sí, también sé que el representante del gueto de Katmandú, de Puerto Príncipe, Jartrum, no da nada bien en la tele, que no se pueden poner un frac, que prefieren que con ese dinero coman unos cuantos de los suyos, o el vuelo a Estocolmo, o el desayuno en el Grand Hotel o en las cenas de gala.

Puchi daría muy bien con su frac, su lacito amarillo en la solapa, su estelada cruzando el pecho, y departiendo en su inglés con acento de La Garrotxa, con el boliviano que a lo mejor ganó el de literatura.

Buena idea la de los del Time, muy buena, que es una patada en el culo de Tito Trump, y como le quite el premio nuestro Puchi, los indepes se han ganado un enemigo de por vida. ¡Qué cosas!. Y es que a Trump no le gustó nada que AT&T comprara Time Warner.

¡Puchi, amigo, ten cuidado, que las hostias van por otro lado, y te pueden salpicar!.

Por lo demás, nada nuevo a este lado del Pecos, las cosas siguen tranquilas desde que no veo los telediarios, ¡ y eso que me dicen que doña Rosa los ha puesto finos y que informan con ecuanimidad!.

Lo celebro, pero yo, ni el tiempo ya veo, que seguro que los hosteleros del norte español tienen un lobby para que nos digan al resto que no llueve casi nunca por aquellos pagos.

Así que aguantaré la risa, que me encantará que al Puchi le den el Nobel de la Paz, y que el resto de los españoles hagamos como hicimos con Echegaray, que al final lo que quedó es que nos quejamos de que se lo dieran.

Pecado nacional la envidia, y es que realmente lo que me apetece es que los del Karolinska se tienten la ropa y que Francis Mojica, ese microbiólogo alicantino (Paisos catalans en algún sueño de imbéciles, al fin y al cabo), consiga lo que se merece, el más alto galardón a su ciencia al que se puede aspirar.

Con su pan se lo coman

 

 

Zafio

¡Es que yo digo las cosas a las claras y en voz alta!….

Pues será Doña Clarines, o Don Clarinete, pero me temo que voy a enfrentarme a lo zafio, una vez más, aunque las cochas de galápago me protegen algo aún.

Y como me da la sensación de que nos encontramos en ese período en que la ineducación ha llegado por fin al poder, nos cansaremos de escuchar las cosas claras, o las mentiras claras, o la manipulación clara, pero eso sí, claro, fuerte, en voz muy alta, a gritos si es preciso, ¡que tienes que enterarte!.

Posiblemente ya no soy de este mundo que desde que es, se ha dedicado a fagocitar una tras otra las generaciones que van cumpliendo años de presencia, pero no puedo entender, perdón, sí puedo, y de hecho lo hago que lo zafio nos domine.

Las formas, la maldita educación parece que es algo ya inane, nos está llevando por los derroteros del “eso no importa”, que quiero decirle a gritos y a la cara, señora Merkel, (por ejemplo), que está usted dando dinero a los malos, para estar calentita en invierno, a gritos, como se hacen ahora estas cosas.

Pero no es cosa del Señor Trump, no es solo cosa suya, es también cosa de los que se lo aguantan, que la actitud de matón de barrio, se arregla muchas veces dejando solo al matón. Y de veras, no entiendo la razón de que los europeos ayer siguiesen sentados en la misma mesa que ese presidente americano zafio, mal encarado. No entiendo como con la mayor de las sonrisas no se levantaron todos a una y dejaron a ese tipo con sus zafiedades en la boca.

Y es que a lo mejor deberíamos considerar que la segunda guerra mundial ya acabó, quizás deberíamos considerar que la supuesta protección que nos brinda en Imperio es demasiado cara en términos de educación y de sometimiento.

Que a lo mejor no se necesita esa cosa que se llama NATO, que a lo mejor ya no es necesaria, que quizás Europa debería considerar nuevas alianzas, y aislarse un poco de ese monstruo gritón que ganó la segunda guerra mundial.

Claro que no estoy en los tejemanejes de la estructura militar, que no sé qué quieren los malos de nosotros, de hecho no sé si quieren algo, que no sé si hay amenazas que gracias a los del Imperio, están de alguna forma controladas. No lo sé, y no me importaría saberlo, lo que si sé es que el territorio europeo está lleno de bases militares americanas, y no sé si las necesitamos nosotros, o son ellos en su política agresiva de guerra constante quienes requieren la presencia de su ejército por aquí, de veras no lo sé.

Que estas cosas de la geo-estrategia son complejas en principio pero una vez explicadas relativamente fáciles de comprender.

Y es el caso de que Oriente Medio tiene buena parte de las reservas energéticas mundiales, y al Imperio no le interesa que los chinos tengan un acceso fácil a esas fuentes. Por mar les es muy complicado, y por tierra, si se mantiene una tensión bélica adecuada, se hace todo muy difícil.

De los rusos no hablo, que no tienen salida al mar, mientras no se les deshiele el Ártico, con lo que la salida de sus productos energéticos debe ser mayoritariamente por tierra, y en buena parte hacia Europa. Pero eso al tal Trump no le viene bien, que cree, que cualquier dinero que entre en Rusia se utilizará en contra suya.

No sé, quizás lleve razón, pero si estamos en una decisión tomada libremente por un país libre y en teoría amigo, sus gritos y su prepotencia agresiva, es decir, su mala educación necesita de una respuesta adecuada.

A partir de aquí, viene lo que me pierdo, que entre las noticias falsas que le llegan a uno por todas partes, las verdades que se nos esconden, a lo mejor el tal Trump, lleva razón en su reclamación. Pero lo dudo.

El hecho de solicitar el doble del presupuesto asignado a la NATO por los países europeos, suena a querer llenar los bolsillos de sus empresas de armamento, ¿qué quieren ustedes que les diga?, y en ese punto, lo que me hubiese gustado escuchar son contrapropuestas. Quizás plantear comprar armas en Europa a países fuera de la NATO, a cerrar bases americanas en territorio europeo, y sobre todo dejar de considerar al Imperio como un amigo, que por cierto nos espía.. ¿Recuerda usted Señora Merkel?, que casi le sacan la lista de novios estos de la NSA.

Es la intimidación del chulo del barrio, y quizás haya que echarle del colegio, quizás haya que ignorarlo, quizás haya que reconsiderar qué hacen sus empresas en Europa, quizás haya que repasar la conveniencia o no de relaciones comerciales con los Estados Unidos de Norteamérica. No lo sé, de veras que no lo sé, pero tener un socio zafio, no me parece una buena idea.

Y de la zafiedad que se manifestó en boca del tal Trump, a la zafiedad con la que el tal Gordon Brown, sale del gabinete de la Señora May. Un zafio menos, por el momento en la política activa internacional que el Foreing Office es aún una institución que quizás merezca mejor dirección que la del zafio Brown.

Que zafio es el comportamiento de más de un Rufián de esos que cabalgan a lomos del presupuesto, pero parece que la cosa gusta, que la cosa apetece, que está de moda, que te aparecen en grandes ayuntamientos, que te aparece por todas partes, y a los ciudadanos, que empezamos a cuestionar si el comportamiento en manada es aceptable, nos gusta, o a buena parte de nosotros nos gusta que sean así las cosas, parece.

Y es el punto de que quizás la culpa la tiene mi generación, que en las cosas de educar, confundimos churras con merinas, y conseguimos que las generaciones que nos han seguido, crean que se puede eructar en público y además cabrearse si alguien lo afea. Así que quizás, solo quizás, haya que considerar que el mundo zafio en el que nadamos, sea el conveniente para la obtención de fines que se me escapan por todas partes, que quizás ya no sea este mi mundo, que quizás deba sentarme en mis cuarteles de invierno, y seguir sin ver el telediario, que con escuchar en la radio del taxi, alguna vez, las noticias, es más que suficiente.

Con su pan se lo coman