La coreana no pare

Me dicen los que saben de estas cosas que nuestro occidente se va quedando poco a poco sin gente, es mas, parece que no solo es nuestro querido occidente, y es que las coreanas han decidido que eso de procrear no va con ellas, y ha salido un estudio en el que se muestra que si las cosas siguen de esta guisa en 2750, el país desaparece, y es que andan con una tasa de nacimientos del 1,15 por mujer. Y eso no hay quien lo aguante.
Quien lo aguante, es la explicación mas plausible, y es que ese becerro de oro que es la sociedad de consumo ultra capitalista en la que nos ha dado por desarrollarnos, tiene sus cosas, mire usted, y eso de la crianza del ciudadano es algo que retrae el ratio de productividad de cualquiera.
Que el otro día una señora encantadora, en uno de esos programas de radio que de vez en cuando escucho le contestaba en términos porcentuales lo que significaba una baja laboral por dos hijos en una carrera profesional de treinta y cinco años….a verraquera, son treinta y cinco meses de vacaciones como todos, mas cuatro meses al año de sábados domingos y festivos….para ocho de baja maternal por dos hijos. Venga, no me jodas, es casi despreciable, pero parece que a ningún empresario le gusta pagar ese pequeño porcentaje, que se pone de los nervios, y el estado, al menos en nuestra España, no compensa a los progenitores convenientemente.
Y es que a lo mejor las cuentas de lo que aporta un ciudadano a las arcas del estado no se ha calculado convenientemente, que treinta y cinco años a treinta mil al año, son un milloncito y medio que va al PIB directamente, y trescientos mil a las arcas de hacienda sin contar el IVA, e impuestos varios de alcoholes, gasolinas, y lo que se le ocurra al pollo presidente del gobierno de turno.
Pero no parece que nos demos cuenta del asuntillo, y no nos decidimos a empujar eso de la natalidad, con lo bien que nos vendría.
Siempre nos quedara la posibilidad de la importación de ciudadanos, que hay zonas del mundo, bien que nada desarrollado, donde se tienen tantos hijos como los campesinos medievales de Castilla, pero aunque desde un punto de vista directo suena la cosa a lógica aplastante, a ningún gobierno del mundo capitalista se le ocurre rellenar el hueco que deja la falta de partos nacionales, con gentes que vengan de fuera.
A los que vienen a vivir a occidente por aquello de los excedentes poblacionales locales, los dejamos que se mueran ahogados en el Mare Nostrum, o permitimos que lo hagan ensartados en concertinas, o como a Manon Lescaut, les dejamos morir de sed en el desierto de Sonora, por ejemplo.
Si las coreanas que van a 1,15 cierran su país por falta de coreanos en 2750, nosotros con nuestro magro 1,24, quizás duremos cien añitos mas, pero la España que tanto amamos estará despoblada de españoles y de otras nacionalidades, que lo que no se quiere es que venga nadie.
Seguro que entre la miriada de mis lectores hay alguno que podría calcular con bastante precisión el numero de migrantes que deberían entrar en España, con todos los derechos, desde luego para cubrir las necesidades poblacionales que tenemos.
Quizas alguien argumente que el hecho de cubrir ese hueco con gentes venidas de otras regiones del mundo, supondría el fin de nuestra cultura, de nuestra forma de vida, de nuestras tradiciones. Y seguramente lleva razón, pero el hecho es que toda esa carga cultural nos esta llevando a la extinción en menos de mil años. Bonito problema, ¡como si tuviese importancia que sociedades en fase de franco declive acabasen como premio a su errores!.
Que ni seriamos la primera ni la ultima sociedad que acaba desapareciendo, al menos de forma ostensible, que al final nada desaparece del todo.
Pero parece que nos aterra el hecho de que los españoles dentro de mil años a lo mejor adoran a Ala, que me han dicho que es grande, o andan bailando ahitos de peyote detrás de su chaman. ¿ A quien le importa seriamente el color que podamos lucir en nuestra piel en ese futuro, o a quien adoramos, o que puñetero sistema de organización social sera el que nos maneje?.
Mas me importa el desastre que se vive cada día en nuestras costas, en nuestras fronteras, en el trapicheo que se organiza por no dejar que gente que quiere desarrollar una vida diferente llegue a este mal entendido edén. Las miradas cortoplacistas siempre me han puesto de los nervios, y las sociedades capitalistas son sobre todo cortoplacistas, con lo que el futuro acaba destruyéndolas. Parece.
Creo, honestamente, que estamos perdiendo una oportunidad de oro, y me saltan lagrimones como garbanzos cuando me cuentan que tantos y tantos pueblos de esta piel de toro se mueren por falta de gente, por falta de iniciativa, y la gente esta llamando a la puerta, todos los días, y lo único que se nos ocurre es provocar su muerte, o dejarlos morir de angustia entre el papeleo de los burócratas que ni siquiera conocen el alcance de lo que hacen, o así me lo parece.
Y es que entre unos y otros tenemos la casa sin barrer, ya que la realidad es que por mucho que digamos esto o aquello, a nosotros, a nuestros gobernantes toda esta pamema de las carencias poblacionales nos importa una higa, que de lo que se trata es de ver si se consigue llegar a fin de mes, que la mayoria de los problemas que nos eñalan como tales no son mas que el que me gusta denominar mercadeo politico, es decir, conseguir mas me gusta que el de enfrente. Y eso es lo que permitira que mis amigos, mi familia, y yo, es decir mi tribu, ande caliente.
Pues mira que bien, que en esa tesitura a final de milenio, de nosotros no queda nadie, ni falta que hace.
¡A la mierda!

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