La portavoza

La incultura, la entiendo como falta de cultura, y el término me parece absoluto, es decir si tenemos cultura parece que la tenemos toda, y si somos incultos, no tenemos nada de nada, cero patatero.

Pero las cosas no están para verlas blancas o negras, en términos absolutos, y claro decir que esa señora que se nos ha erigido como “portavoza” de no sé qué, es inculta posiblemente no sea lo más acertado, ya que en algún ámbito de su “portavocec” seguro tiene algún uso que en ciertos ámbitos pudiera considerarse como cultura.

Que hay temas muy básicos que estoy casi seguro que practica, como por ejemplo salir de casa con las carnes cubiertas, o tirar de la cadena de vez en cuando, una vez plantado el correspondiente pino, (quede claro que no es necesario hacerlo todas las veces, ni muchísimo menos, digamos que si lo hace una de cien, eso ya le diferencia de los primates, que seguro no lo hacen nunca, especialmente si viven en la selva.

Así, que me permitiréis que considere a la tal “portavoza”, como una persona culta, claro, siempre dentro de los límites de tirar de la cadena del mal llamado inodoro una de cien, que no está nada mal.

Pienso que si la cosa sigue por estos derroteros, nos vamos a encontrar con una nueva especie humana, el H.sapiens sapiens, parece que se está diluyendo, y como fruto de ello, a la hora de redestilar la dilución van saliendo nuevas especies, subespecies si se me ponen ustedes muy técnicos.

Las derivaciones que la Inteligencia Artificial (perdón por las mayúsculas, pero a partir de ahora, si me acuerdo, me pondré anglosajón y tiraré de acrónimo, es decir I.A.), posiblemente nos conduzcan, si no ,lo han hecho ya a H.cyborg, bichejo aburrido, parece que totalmente alejado de los pecados de la carne, que el cuerpo no piensa sea algo importante, más bien lo considera un soporte muy improductivo, y juega al ajedrez de maravilla, es inmortal, y cuando consiga dominar el tema de las conexiones sinápticas, podrá llevar cerebros en un lápiz de memoria.

A lo mejor, y si las leyes de la robótica funcionan como Dios manda, al ser la tal inteligencia artificial, la vida de los H. sapiens sapiens que queden al menos estará al abrigo de asesinatos o dolo por parte de esa nueva especie. Pero a lo mejor no, que como ya son otra cosa se defienden entre ellos y se dedican a apiolarnos como especie competidora. Ni idea, ni idea.

Lo del otro producto de la destilación no sé cómo llamarlo, que la “portavoza” en eso del latín, no sé yo, y lo mismo eso de Homo sapiens sapiens, ya no le viene por machista, y propone (en el improbable caso que sepa de qué coño estamos hablando) algo como Hembra sapiens sapiens, muy independiente del estado central machista del Homo sapiens sapiens, y nos regala la posibilidad de una nueva especie que no puede reproducirse consigo misma, y debe buscar otra especie para la procreación. Mucho me preocupa, que empiezan luego los leguleyos con esas cosas del animalismo, y nos encontramos todos abocados a la desaparición y al onanismo, con lo que eso cabrea a ciertas instancias religiosas.

Pero quizás lo de esta “portavoza” no sea más que la aparición de un mutante, (una mutanta diría la tal dueña), y no debamos preocuparnos en demasía, pero no me fío, que llevan razón, que cuando veo miembras de esa especie, las veo como especie diferente, y las ganas de iniciar el cortejo para la posible reproducción bajan a niveles solo comparables a las ganas de ser cortejada de la segunda parte contratante, con lo que el hecho de que son otra especie va tomando forma.

Pero lo que quizás se me haga más difícil es aceptar que estoy delante de personas incultas, que tienen su cultura de la que somos ajenos, ya que una “especímana” de Hembra sapiens sapiens, tiene su propio idioma, sus formas de comunicación, sus técnicas de alimentación, su cauces para juzgar y tratar de adaptarse a su entorno, y los especímenes de Homo sapiens sapiens, no somos quién para emitir juicios sobre especies diferentes, y mucho menos bajo nuestro prisma, que no es más que algo muy subjetivo.

Lo que de alguna forma me preocupa, es que esa nueva especie se va introduciendo en el ecosistema que hasta ahora era patrimonio del Homo sapiens sapiens, y al tener una expresión fenotípica que puede confundirse con la mitad de los especímenes del Homo sapiens sapiens, nos puede llevar a situaciones tan injustas como el afirmar que la “portavoza” es una inculta.

No y mil veces no, es una “miembra” de la especie Hembra sapiens sapiens, con su cultura independiente, con sus filias y fobias expresadas desde lo más profundo de su ADN, y deberíamos ser más respetuosos con las otras especies que pueblan nuestro mundo, que Homo sapiens sapiens, ya sabemos, es el depredador universal.

No entiendo muy bien el interés de esa nueva posible especie en infiltrarse en nuestra sociedad, quizás es que nos quieren exterminar, o quizás son una especie alienígena que viene a poner orden en este planeta que hemos dejado hecho unos zorros. Nadie lo sabe, que al adoptar formas antropomorfas, nos tienen de lo más despistados, y seres híbridos parece que los hay (las técnicas de clonación permiten maravillas y trocitos de ADN de aquí y de allí, permiten incluso su integración en portavocías).

De todas formas, y sin manual de instrucciones se diferencian a poco que nos fijemos de los miembros femeninos de nuestra especie, a saber.

  • Muestran sus diferencias culturales de forma agresiva, para que tengamos en cuenta que son incipientes y deben ser muy tenidas en cuenta.
  • En general tratan de mostrar las características de su cultura a voz en grito, que piensan que en caso contrario nadie les oye. (no se dan cuenta en su percepción que “oírlas se las oye”, pero “escucharlas”.
  • El aspecto externo, eso que llamamos “look” en nuestro círculos más imbéciles, es tirando a guarrete, que los cánones de elegancia de esa nueva especie, son diferentes a nuestros usos, lo que no los hace forzosamente peores. Son solo diferentes y hay que respetarlos.

La ausencia de elementos culturales similares a los de nuestra especie en su cultura, nos hace caer en el error de considerarlas incultas, y no, que el que no tengan aún una literatura amplia, que su música sea incipiente, que sus creencias religiosas aún no estén fundadas, que su estética sea tan diferente a la nuestra, que su ética no sea del todo aristotélica, no debe conducirnos más que al hecho de que son de otra especie, y hay que evitar dañarlas, y procurar entenderlas.

Mañana hablaremos del H.cyborg, o no.

Con su pan se lo coman

 

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